Cualquier analista de gestión, coincidirá seguramente, en la necesidad de adecuar los sistemas de información de las empresas para que brinden un claro y sustancial apoyo a la construcción, revisión y control de la estrategia organizacional, teniendo en cuenta la multiplicidad de objetivos ante los mayores niveles de complejidad de la actual realidad económica. Pensar en diferentes modelos de medición y desempeño, que ayuden en la toma de decisiones de la organización, forma parte del éxito del ente.
El ABC surge con la finalidad de mejorar la asignación de recursos a cualquier objeto de costos (producto, servicio, cliente, mercado, dependencia, proveedor, etc.), y es una metodología que tiene como objetivo medir el desempeño de las actividades que se ejecutan en una empresa y la adecuada medición de costos de los productos o servicios a través del consumo de las actividades.
En otras palabras, el ABC busca la mejora en los individuos y empresas a través de la mejora en los procesos y actividades; de donde la responsabilidad es factor complementario a la gestión, ofreciendo a cada persona y grupo, capacidad de análisis y comprensión de la eficiencia, y al mismo tiempo sentando las bases de control de la estrategia empresarial.