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... Nadie sino yo ha escuchado estas palabras, nadie conoce la causa de estas razones, nadie ha oído antes nada semejante, nadie escuchará jamás nada acerca de esto que no ha sido dicho, que jamás lo será.
Es ua podrida verdad que se pierde, que va a parar al tacho de desperdicios sin que nadie la haya sospechado siquiera.
Lo cómico es que todos piensan que algo de esta verdad ha sido al menos rozado o que por lo menos un aroma se ha reconocido: malentendido general.
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