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Hombres del campo perdidos en la sordidez de la ciudad. Destinos que se cruzan en la danza de los cuchillos. Balandú empieza a adquirir forma a través de los desplazados de la mítica aldea. Carlos Gardel vive en la memoria de los personajes. Por las calles del barrio Guayaquil se escucha el rumor de la música del despecho, del aire de tango.
Juan Luis Mejía Arango
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