El SIMTE es un programa de computador que se soporta en una interfaz gráfica que posibilita ir creando sonidos en la medida que se modifican las figuras de la misma, dando la sensación de que se está dibujando o moviendo figuras geométricas y no programando.
Aunque en el mercado extranjero existen algunos programas para componer, la novedad de este instrumento musical, según su creador, radica en que trabaja con imágenes y no con sonidos, ya que está integrado por varias cajas encadenadas entre sí que contienen una información sonora precisa como el timbre, la amplitud, la longitud o duración y la altura o volumen.
El objetivo, en otras palabras, es ofrecerles a los jóvenes una forma de componer música mediante el uso de herramientas contemporáneas.
Daniel califica al SIMTE como un sistema amigable que no requiere conocimientos avanzados de programación ni la escritura de códigos para manipularlo. “Es disponible para un usuario muy básico aunque ofrece opciones ilimitadas para crear composiciones complejas”. Además, para utilizarlo no es necesario un hardware externo, solo el teclado del computador y el mouse.
El desarrollo de este software hace parte de un proyecto de investigación del Departamento de Música que se encuentra en su primera versión, y aunque falta hacerle más pruebas y darlo a conocer en la industria, ya se ha presentado en varios conciertos y charlas.
La idea es poder compartir esta propuesta novedosa a través de internet para que músicos en diferentes países se puedan conectar y hacer música de forma simultánea. Se pretende, también, organizar una red de músicos alrededor del mundo que puedan realizar conciertos en línea y crear las bases para un proyecto educativo mediante la utilización del software.
Nicolás Wils, uno de los colaboradores del proyecto y quien ha probado el software mediante la composición de pequeñas obras, afirma que la creación de sonidos a través del SIMTE es simple e intuitiva y favorece la exploración de diferentes géneros musicales.