Noticias 2008

Noviembre 28 de 2008

Desechos industriales se convirtieron en dos brazos robóticos funcionales

• Un estudiante hizo la reconversión de la maquinaria y se invirtió solo el 10 por ciento de lo que vale nueva en el mercado.
• Los artefactos podrían servir como plataforma de ensamble, empaque, manufactura o soldadura.

Tienen un hombro, un codo, una muñeca y un dedo, pero no son las extremidades superiores de una persona, sino de dos brazos robóticos rescatados de la bodega de chatarra de una fábrica en Estados Unidos, a los que un estudiante de EAFIT les devolvió su funcionalidad.

Se trata del proyecto de grado de Jaime Andrés Flórez Escobar, de Ingeniería Mecánica, quien el último semestre hizo la reconversión de estos brazos robóticos que compró la Universidad como desechos industriales con fines académicos.

El nombre de la iniciativa es Scara, el acrónimo de Selective Compliant Articulated Robot Arm que se traduce como Brazo Robótico Articulado de Respuesta Selectiva, máquina que alcanza una alta velocidad en las operaciones.

El proceso consiste en la adaptación, mejora y actualización de los componentes que son obsoletos o están dañados para volverlo a su estado funcional, explica Jaime Andrés.

Todo comenzó con la evaluación de la condición en la que estaban los aparatos, pero este diagnóstico fue muy complicado debido a que tenían componentes electrónicos tan viejos que eran desconocidos para muchos en el Laboratorio de Mecatrónica.

Sin embargo, se pudo establecer que los robots estaban buenos en su estructura, que su estado mecánico era aceptable y se empezaron a adaptar sistemas nuevos a los que ya existían para aprovechar al máximo las partes que aún servían.

La ventaja de la reconversión de maquinaria considerada como chatarra es que, luego del proceso, se entrega un producto totalmente funcional por el 10 o el 15 por ciento del valor de un aparato nuevo.

Así, luego de haber comprado el dispositivo por 100 dólares y haber invertido 3.000 en su reconversión, se puede hacer uso de un equipo que nuevo podría valer 30.000 dólares, cuenta Alejandro Ruiz, analista técnico del Laboratorio de Mecatrónica.

Otra de las ventajas de recuperar equipos obsoletos es que se puede acceder a un tipo de tecnología que no se produce en el país y que resulta muy costosa de importar. Del mismo modo, el conocimiento del funcionamiento interno de estos aparatos permite comenzar a desarrollar este tipo de tecnología, agrega Jaime Andrés.

Además, en el ámbito local hay empresas que han manifestado interés en recuperar sus máquinas, por eso la Universidad ha entendido que la reconversión es una nueva fuente de exploración en la que se podrían brindar asesorías y consultorías. “Nosotros como pioneros en esa área tenemos que fortalecernos”, asegura el analista técnico.

Ahora al brazo robótico Scara es un artefacto funcional que se puede programar desde un computador para ser utilizado como plataforma de ensamble, empaque, manufactura o soldadura.

“En este momento lo tenemos escribiendo, pero si en lugar de un marcador le ponemos una herramienta de corte podría surcar láminas con formas específicas”, afirma Jaime Andrés.

Y es que el rango de movimiento de esta herramienta y su capacidad de librar obstáculos lo hacen apto para recoger objetos y llevarlos a una nueva posición. Además, dispositivos de sujeción como bombas de vacío y pinzas pueden ser añadidos en su extremo para darle otras aplicaciones.

Por ahora el brazo está para uso de los estudiantes o al servicio de las empresas que quieran contratar a la Universidad para algún tipo de manufactura.




Mayores informes:
Jaime Andrés Flórez Escobar
Ingeniero Mecánico
Teléfono: 300-655-20-50
E-mail: jfloreze@eafit.edu.co

 

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