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IV Encuentro de Música EAFIT: Voces y sonidos

​​Valeriano Lanchas será el invitado de honor del IV Encuentro de Música EAFIT, y se presentará con un repertorio especial: Viaje de Invierno, de Franz Schubert.​


Valeriano Lanchas esta noche en EAFIT​

Valeriano Lanchas es un hombre que tiene nombre de cantante de ópera, aunque cuando se habla con él, su voz no da indicios de que, en efecto, es barítono. De hecho, está convencido de que una persona que puede hablar, también puede cantar y que solo es cuestión de potenciar ese instrumento. “Con las mismas cuerdas con las que te estoy hablando ahorita, son con las que voy a cantar. No me pongo otro juego que tengo en el hotel”, y se ríe para terminar diciendo: “Todos tenemos un violonchelo metido en el cuerpo”.

Tampoco parece cantante de ópera, de esos que la gente se imagina como serios, lejanos, pensativos y de traje de pingüino. No. Valeriano Lanchas se ríe con frecuencia, mueve un poco las manos y habla con una emoción que se le sale con cada palabra, como si estuviera cantando siempre. Tampoco está elegante,  sino de camisa y blue jean. 

Es el intérprete de ópera más importante de Colombia y, además, de reconocimiento internacional. Se empeñó en que eso era lo que quería y lo logró, según afirma, porque todo lo ha hecho paso a paso, y concentrado y haciendo. “Porque si yo me quedo soñando con cantar en la escala de Milán y no hago lo que hay que hacer, me quedo soñando”.

Valeriano fue el primer latinoamericano en obtener el premio Artista del año, que otorga la Washington National Opera, en 2007, pero es solo uno de los  reconocimientos que ha ganado.  Es bogotano y empezó muy joven, cerca a los 16 años y, desde entonces, no ha parado de cantar.

En Medellín había interpretado Rigoletto en el Teatro Metropolitano y la Creación de Haendel con Alejandro Posada, pero de eso ya van más de siete años. En 2007 estuvo en la Feria de las Flores, con algo popular, al aire libre y con micrófono. Ahora llega por primera vez a EAFIT en compañía del pianista Alejandro Roca, como invitados del IV Encuentro de Música Voces y Sonidos, con el que también se celebran los 10 años del pregrado en Música de esta Institución.

Valeriano Lanchas no tiene voz, tiene voz y un amor por el canto que, de manera disimulada y sin darse cuenta, va destilando a diestra y siniestra. La Agencia de Noticias de la Universidad EAFIT, habló con él acerca de su presentación.

¿Qué encontrará el público en el concierto que esta noche usted ofrecerá en la Universidad EAFIT?
​Hemos escogido, junto con el pianista Alejandro Roca, la pieza Viaje de Invierno, de Franz Schubert, que es tal vez el ciclo más grande de canciones alemanas que existe. Son 24, basadas en poemas de Wilhelm Müller y son como estaciones en donde el protagonista va dejando saber la historia de por qué está ahí, por qué está oyendo y por qué está emprendiendo este viaje de invierno.

¿Hay algo especial que quiera transmitirle al público con esta pieza?
Cada vez que canto El Viaje de Invierno, que lo he hecho varias veces, es distinto. No quiero usar la música para mi beneficio, sino poner lo que sé hacer al beneficio de la música y de lo que estoy cantando. Creo que de la partitura que escribió el compositor los intérpretes somos como un medio e instrumento para que esa música cobre vida, pero siempre con mucho respeto al compositor y al público.

¿Y cómo es esa comunión que usted logra con el compositor para transmitir lo que quiere?
Siempre es una investigación. Creo que lo importantes es saber qué quería el compositor y cómo percibía su obra, porque de otra manera se vuelve algo grosero y, para mí, sin sentido. Cuando un cantante o cualquier intérprete toma una obra para lucirse, es casi como abrirle la billetera a alguien. Esto es todo lo contrario, yo he estudiado mucho sobre Schubert y sobre su estilo. Hace 12 años empecé a trabajarlo y me demoré cerca de 5 para cantarlo por primera vez. Esto me lo he tomado muy en serio. Es un ciclo que dura hora y cuarto.

¿Por qué eligió este repertorio para traerlo a EAFIT?
Este ciclo es pesado cuando se hace con un público que no sabe lo que le espera. Pero como es el Encuentro de Música en la Universidad hay todo un ambiente donde yo me voy a sentir en casa, porque sé que muchas personas del público son músicos, cantantes y gente que le interesa esto. Además, quería venir con una gran obra, no con un recital de pedazos de mil cosas. Es la primera vez que voy a cantar Viaje de Invierno en Medellín y en EAFIT.

Además de este concierto, ayer ofreció una clase maestra en la Universidad. ¿Cuál fue la motivación?
Para mí lo más importante de esta clase es poder compartir. Yo no vengo a dar cátedra ni a decirle a nadie cómo tiene que cantar, lo que me parecería irrespetuoso, porque es una sola clase contra un proceso entero que vienen haciendo los alumnos de canto y yo eso lo respeto mucho. Sin embargo, he tenido en mi carrera oportunidades de trabajar con gente muy valiosa que me ha dado mucho. He cantado como 50 papeles de ópera, he hecho muchas cosas que me han dado experiencia y que me parece que lo mejor es compartirla en mi país, en mi casa y con los más chiquitos que todavía están en el proceso de la primera formación.

A propósito de esto,  ¿cómo es la formación de cantantes líricos en un país como Colombia, que no tiene tradición en la ópera?
Cuando debuté hace 14 años y empecé a hacer las audiciones y a meterme en el mundo del canto en Colombia, era más difícil estudiar ópera. Te miraban como un marciano, te preguntaban que qué iba a hacer en serio en la vida, pero eso durante estos 15 años ha cambiado mucho. Ya hay facultades de música fuertes en Bogotá, Medellín y Cali. El camino está más allanado y, en este sentido, se puede trabajar con más gusto. Siento que cuando empecé abrí mucha trocha y me parece importante porque nací en Colombia, soy un colombiano normal que en algún momento quería ser cantante de ópera y lo logré. Entonces, me gusta decirle a los chinos que sí se puede, si le meten todo el pedal, todas las ganas y trabajan duro. Yo no tenía nada raro para haberlo podido hacer, solo ganas y mucho trabajo de por medio.

Después del concierto en EAFIT, ¿qué más hay en la agenda de Valeriano Lanchas?
Ahorita tengo una agenda bien grande. Me voy otra vez a Bogotá, hago maletas y me voy para Barcelona a cantar las Bodas de Fígaro de Mozart en el Eliseo, en la Ópera. Estoy muy contento porque es mi debut en sala de teatro y vamos a grabar un DVD. Luego voy para Bilbao a cantar una ópera Rossini, después voy a Viena a hacer la ópera de Viena, y  vuelvo aquí, que tengo el plan de grabar en disco Viaje de Invierno con Alejandro Roca, aparte de las Bodas de Fígaro, que  es mí proyecto discográfico grande y que va a salir en 2009.​​