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EAFITEscuelasEscuela de Economía y FinanzasEsc. de Economía y Finanzas / Bulletin NewsDesaceleración económica y mercado laboral colombiano, análisis de coyuntura

Opinión / 01/12/2015

Desaceleración económica y mercado laboral colombiano, análisis de coyuntura

​​​​Por Hugo López Castaño*

​​El crecimiento de la economía colombiana se ha amortiguado sustancialmente: 4.6% para el PIB real en 2014; 2.8% en el primer trimestre de este año y 3.0% en el segundo. En el momento de redactar estas líneas  el DANE no había publicado aún la cifra del tercer trimestre; pero el comportamiento de las grandes variables macroeconómicas sugiere que la variación anual del PIB pudo haber oscilado, por encima o por debajo, alrededor de guarismos similares. ¿Cuál ha sido el impacto que, hasta ahora, esa desaceleración ha tenido sobre el mercado laboral? Las estadísticas disponibles sugieren que ha sido desigual en las zonas rurales y en las urbanas.

En el medio rural, el empleo asalariado, el de mejor calidad, cayó considerablemente (-7.6% entre el cuarto trimestre del año pasado y el tercero del año en curso) y el no asalariado (exceptuando del mismo los trabajadores no remunerados que, en buena parte se retiraron del mercado laboral) se elevó; también ha subido el desempleo. 

En las trece ciudades, en cambio, el impacto sobre la ocupación de mejor calidad, la formal, ha sido más moderado y aparentemente pasajero: se redujo en los dos primeros trimestres y se recuperó con creces en el tercero; la informalidad que había crecido hasta mediados del año ha  vuelto a decrecer, si bien viene cediendo el puesto al desempleo que ha fluctuado pero ha comenzado  a elevarse otra vez. Dos factores explican lo que ha pasado en el medio urbano. El primero es la recuperación, desde el segundo y en particular durante el tercer trimestre, del empleo formal de la construcción y también el de algunas ramas de la industria y del transporte ligadas a ella vía insumo producto. El segundo  es la aceleración de la inflación, que se viene presentando desde el año pasado y que  permitió estabilizar, al menos hasta mediados del año, el salario mínimo real (desde entonces ha caído) y también el salario real de los trabajadores formales menos educados. Ello ha favorecido la creación de empleo formal menos educado (que estaba creciendo en el tercer trimestre al 9.8% anual), compensando la reducción del más educado que responde más a las variaciones del PIB.    
   

Desempeño laboral en las zonas rurales

​En las zonas rurales el empleo asalariado brinda a los trabajadores ingresos laborales mensuales 2.7 veces más elevados que el no asalariado (1.32 SML vs. 0,49 en 2014). Es el empleo de mejor calidad. Ahora bien, (gráfico 1, panel A)  el volumen de los obreros y empleados asalariados, cayó considerablemente en 2015. Desestacionalizando los datos y frente al valor alcanzado en el cuarto trimestre del año pasado, para el tercer trimestre del año en curso se habrían perdido en las zonas rurales unos 74.000 empleos asalariados (una reducción del 7.6%). No obstante, las cifras de agosto-octubre, aparecidas hace poco y que no pudieron ser incluidas en este informe, sugieren un cierto repunte del empleo asalariado rural. 

Por su lado (panel B), el empleo no asalariado rural, el de peor calidad, volvió a elevarse rápidamente hasta febrero-abril y desde entonces se redujo. Pero si se excluyen del mismo los ayudantes familiares no remunerados (que laboran en el hogar o en otros hogares), su volumen aumentó y no ha caído. Entre el segundo y el tercer trimestre los hogares campesinos decidieron prescindir del 22% de sus ayudantes familiares (con ingresos cero y cuyo a la producción muy bajo). Debido a ello (panel C) la tasa de participación laboral se redujo, lo que permitió aminorar el impacto de la crisis sobre el desempleo. Con todo este ha subido (panel D): corregida por variaciones estacionales la tasa rural total de desempleo cayó hasta febrero-abril (4.9%) y desde entonces comenzó a elevarse alcanzando el 6.6% en julio-septiembre. Y la tasa salariada de desempleo se disparó en ese mismo período, pasando del 21.9% al 26.2 %.

Gráfico 1. Principales indicadores laborales rurales.​

Principales indicadores laborales rurales.JPG

Fuente: DANE, gran encuesta integrada de hogares; datos publicados por esa institución. Notas: 1. Empleo asalariado (obreros y empleados particulares y del gobierno); empleo no asalariado (resto del empleo). 2. La tasa de participación es, por definición, el producto de: a) la tasa de ocupación asalariada (empleo asalariado v.s población en edad laboral) y b) la presión de oferta (PEA) por cada empleo asalariado. El primer factor recoge los efectos trabajador alentado/desalentado: si la tasa de asalariada de ocupación disminuye, la participación tiene a bajar. El segundo factor recoge los efectos trabajador excedente/adicional; si la tasa asalariada de ocupación disminuye, las familias elevan la presión de oferta por cada empleo asalariado empujando hacia arriba la tasa de participación. 3. Tasa de desempleo total (desempleados vs. ocupados + desocupados). Tasa asalariada de desempleo (desempleados vs. ocupados asalariados + desempleados); esta medida alternativa se justifica pues casi todos los desempleados (rurales pero también los urbanos) buscan un trabajo asalariado. 4. Las series se desestacionalizaron  usando el método Census X-12.​​

​​

El empleo formal en el agregado de las trece principales ciudades

​Para las ciudades el DANE suministra indicadores más finos sobre la calidad del empleo, los referidos al empleo formal e informal (ver definiciones al pie del gráfico 2). En las trece principales el empleo formal disminuyó sustancialmente hasta junio y se recuperó desde entonces (gráfico 2, panel A). Desestacionalizando las cifras, entre el cuarto trimestre del año pasado y el segundo de este año se perdieron 51.000 plazas formales de trabajo, que se recuperaron todas y más (72.500) para el tercer trimestre. De tal manera entre el cuarto trimestre 2014 y el tercero 2015 el volumen del empleo formal terminó aumentando 0.4%.

Gráfico 2. Trece ciudades principales: comportamiento del empleo formal

Trece ciudades principales comportamiento del empleo formal.JPG

Cálculos de EAFIT basados en el DANE, gran encuesta integrada de hogares y en las Cuentas Nacionales trimestrales recientes. Empleo informal: ocupados privados, distintos a profesionales y técnicos independientes, en empresas de hasta cinco trabajadores (incluye todos los trabajadores sin remuneración en empresas o negocios de otros hogares). Empleo formal: ocupados privados en empresas de más de cinco ocupados (salvo trabajadores sin remuneración en empresas o negocios de otros hogares) + técnicos y profesionales independientes + ocupados del gobierno. Valor agregado urbano real: valor agregado total menos el de los sectores agropecuario y minero. Los salarios formales han sido estimados por EAFIT; se trata de de las medianas, por trimestres móviles, estimadas a partir de los datos salariales que ofrecen los informantes y que incluyen remuneraciones en dinero y en especie y diversas prestaciones por las que indaga la encuesta de hogares; en los paneles E y F las variaciones anuales de los salarios sin educaciòn superior se estimaron a partir de esos salarios expresados en salarios mínimos legales. Las series se desestacionalizaron usando el método Census X-12.

Este comportamiento parece explicarse por el hecho de que el componente menos educado del empleo formal, el carente de educación superior, ha seguido creciendo rápidamente gracias a la mayor inflación y a la reducción de sus salarios reales. En efecto (panel B) este componente ha aumentado este año (tercer trimestre vs cuarto trimestre del año pasado) un 6.6% mientras que el más educado se redujo 5.0%. Para el tercer trimestre (ver panel C) el crecimiento anual del primero alcanzó el 9.8% y el del segundo fue negativo (-4.4%).

Tanto en el largo plazo como en el mediano el empleo formal menos educado tiende a crecer menos que el valor agregado urbano real y el que cuenta con alguna educación superior a crecer más. Por ello, el insumo de trabajo por unidad de valor agregado (panel D) se ha reducido para el primero, el menos educado, y se ha elevado para el segundo, el más educado. 

No obstante en el corto plazo, durante las diversas fases del ciclo económico,  el crecimiento anual de esos dos componentes responde también a las variaciones en los salarios formales de la mano de obra menos calificada. El insumo de trabajo formal menos educado por unidad de valor agregado, sube cuando sus salarios bajan en términos del mínimo legal (panel E);  fue lo que pasó en 2015 y está pasado este año. Para el más educado ese insumo unitario baja cuando los salarios menos educados en SML se reducen y aumenta cuando se elevan (panel F). Ello es así porque el empleo formal más educado es usado por los empresarios como un termostato regulador de los salarios de los menos educados: cuando estos aumentan frente al mínimo legal, los empresarios elevan la contratación de personal más educado y disminuyen la de trabajadores menos educados, aflojando con algún rezago la presión sobre los salarios de estos últimos. A la inversa, cuando, frente al mínimo legal,  los salarios de los trabajadores menos educados se moderan, los empresarios vuelven a elevar también,  su contratación y  a reducir la de los más educados. 
     

Trece ciudades: salarios y participación laboral

La inflación, medida por las variaciones anuales en el IPC, viene acelerándose desde el año pasado; durante el año en curso osciló alrededor de una media del 4.5% entre febrero y agosto antes de elevarse al 5.4% en septiembre y al 5.9% en octubre (gráfico 3, panel A). Este rebote inflacionario afectó el valor real de los salarios, el mínimo legal (panel A) y más todavía los salarios formales. Los de los trabajadores formales menos educados bajaron el año pasado y en 2015 se estabilizaron durante la mayor parte del año; los de los más educados se han reducido (panel B).

  • El salario mínimo real (índice=100 en enero 2013 y 103.1 en enero 2015) apenas cayó ligeramente hasta julio (102.8); pero para octubre había bajado ya a 101.7
  • El salario (la mediana) real de los trabajadores formales con alguna educación bajó todavía más. Pasó de un índice de 103.7 en octubre-diciembre 2014 a uno de 95.7 en  junio-agosto del año en curso, lo que significa una reducción del 7.7% (panel B). 
  • Por su parte, el salario mediano real de los trabajadores formales sin educación superior, que había caído 2.4% entre comienzos y finales del año pasado, este año permaneció relativamente estable durante los dos primeros trimestres antes de que, por la presión de la mayor demanda y las restricciones de la oferta, empezara elevarse otra vez desde julio-agosto (panel B).  

La tasa de participación laboral total en las trece ciudades (panel C) se mantuvo bastante estable entre enero y mayo de este año, exhibiendo un valor medio de 68.4%. Desde entonces ha bajado (67. 7% en julio-septiembre). Hasta mayo, la estabilidad de  la tasa total fue el fruto del alza que se constató en la participación de la población menos educada y de la reducción de la más educada.  Desde entonces la caída en la participación total ha obedecido a la baja en la participación de la primera de ellas.

Gráfico 3. Salarios y participación laboral en las trece ciudades principales

Salarios y participación laboral en las trece ciudades principales.JPG

Fuente: DANE; gran encuesta integrada de hogares. Los salarios de los trabajadores formales (en realidad sus ingresos laborales, porque incluyen tanto los de los asalariados como los de los no asalariados) han sido procesados por EAFIT a partir de las cintas de las encuestas del DANE (las que disponemos llegan hasta junio-agosto 2015). Se trata de las medianas por trimestres móviles estimadas a partir de los datos salariales que ofrecen los informantes (no se hicieron imputaciones para los no informantes) y que incluyen remuneraciones en dinero y en especie y diversas prestaciones por las que indaga la encuesta de hogares. Esos salarios se deflactaron por el IPC.

  • La participación de la población carente de educación superior se elevó hasta mayo debido, al parecer, al alza de su tasa de ocupación (efecto trabajador alentado) y desde entonces se redujo debido al efecto negativo (trabajador excedente) del mayor empleo formal y, por tanto de los mayores ingresos por hogar.
  • Por su lado, la participación laboral de la población con alguna educación superior se redujo considerablemente este año: del 83.3% en septiembre-noviembre 2014 a. un promedio de 82.1% entre enero y agosto 2015. A falta de empleo formal y con salarios a la baja esta población puede darse el lujo de aplazar su participación laboral hasta que mejoren las condiciones.
  • En cualquier caso, la caída reciente en la participación total ha permitido minimizar el impacto de la coyuntura sobre el desempleo 

La informalidad urbana había crecido pero ha vuelto a caer.  Está cediendo el lugar el desempleo que está volviendo a aumentar

El porcentaje de informalidad del empleo (gráfico 4, panel A) se elevó hasta el segundo trimestre en el agregado de las trece ciudades. No obstante durante el tercer trimestre  se redujo otra vez, cediendo el lugar a un alza del desempleo. Esa reducción reciente de la informalidad ha sido liderada por la de los trabajadores menos educados, pues, cuando las plazas formales de trabajo aumentan como ha pasado este año, prefieren cambiar de estatus,  pasando a ser desempleados (panel B). La de los más educados, mucho menor, ha oscilado alrededor de una media mayor que la del segundo semestre del año pasado.  

Por nivel educativo (panel C) la tasa de desempleo viene bajando desde el año pasado para la población carente de estudios superiores pues su empleo formal viene elevándose rápidamente. En cambio ha subido para los más educados (cuyo empleo formal viene cayendo). Para junio-agosto últimos la tasa desestacionalizada de desempleo era del 9.3% para los menos educados y del 10.0% para los más educados 

Gráfico 4. Trece ciudades principales: desempleo e informalidad

Trece ciudades principales desempleo e informalidad.JPG

Fuente: DANE, gran encuesta integrada de hogares (datos publicados) y estimaciones de EAFIT a partir de las cintas de las encuesta de hogares.

Empleo formal por ramas en las trece ciudades

​Por ramas, el comportamiento del empleo formal en el agregado de las trece áreas metropolitanas revela, en lo corrido del año, una reducción en la industria (que se recuperó parcialmente en el tercer trimestre) y también en el comercio y en los servicios (gráfico 5, panel A). Revelan también una estabilidad en los inmuebles-servicios a las empresas y, en cambio, un alza  en las finanzas y en el transporte-almacenamiento-comunicaciones (panel B). En la construcción el empleo formal se redujo en el primer trimestre, se recuperó ligeramente en el segundo y dio un bote adelante en el tercero  (panel C). 

Gráfico 5. Empleo formal por ramas en las 13 ciudades principales.

Empleo formal por ramas en las 13 ciudades principales.JPG

Fuente: cálculos de EAFIT, con base en los datos publicados por el DANE (gran encuesta integrada de hogares). 

Ahora bien, cuando se desestacionalizan las cifras y se comparan las del segundo trimestre de este año con las del cuarto trimestre del pasado, resulta  que la reducción neta del empleo formal durante el primer semestre, se originó en la industria que explicó el 84.0%; en los servicios sociales, comunales y personales (33.8%); en el comercio (27.7%) y en los inmuebles y servicios prestados a la empresas (7.4%); las “otras ramas”, (electricidad-gas-agua; agropecuaria y minería) explicaron el 24.6% de la caída neta. En cambio hicieron aportes positivos compensatorios el transporte, almacenamiento y comunicaciones (34.7% frente a la caída neta); las finanzas (33.9%)  y la construcción (5.9%).
 
Frente al segundo trimestre las del tercer trimestre indican que, la recuperación fue liderada por la construcción (que aportó el 32.0% de las nuevas plazas netas de trabajo formal creadas en esos tres meses); la industria (probablemente las ramas más ligadas a la construcción) aportó el 56.9%;  el transporte, almacenamiento y comunicaciones el 23.0%; las finanzas el  6.7% y las “otras ramas  el 11.7%. En contraste,  el aporte a la variación neta del trimestre fue negativa en los servicios sociales, comunales y personales (-12.8%); el comercio (-6.4%) y en los inmuebles y servicios prestados a la empresas (-11.1%). 

Comportamiento del empleo formal en las cuatro ciudades principales

En las cuatro áreas metropolitanas principales, es decir en el agregado de Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali  (gráfico 6, panel A) el empleo formal se redujo en los dos primeros trimestres y se recuperó en el tercero volviendo a los niveles de finales del año pasado. La caída hasta el segundo trimestre se originó en la de su componente con alguna educación superior (que parece responder más PIB) y que arrastró hacia abajo sus salarios. No pudo ser compensada por alza de su componente menos educado, alza que respondió a el deterioro que se produjo desde el año pasado en sus salarios expresados en SM (panel B) y que este año se estabilizaron hasta mayo-junio, antes de dispararse otra vez en junio-agosto. 

a. Bogotá (gráfico 6, panel C). Por su importancia poblacional, Bogotá marca el comportamiento de las cuatro ciudades. Su empleo formal se redujo hasta junio-agosto y aunque comenzó a repuntar ligeramente en julio-septiembre, entre el cuarto trimestre del año pasado y el tercero de este año terminó cayendo 2.2%.
 
  • El derrumbe del empleo formal fue generado por la caída del que cuenta con alguna con alguna educación superior que he tenido un peso más alto (57.3% del total en 2014) y que para junio-agosto mostraba una reducción anual del 15.2%) y eso a pesar de la rápida expansión que desde mediados del año pasado ha experimentado su componente menos educado (14.7% anual en junio-agosto). 
  • La informalidad que se había elevado en el primer trimestre ha vuelto a bajar; pero la tasa de desempleo, que había caído, ha vuelto a elevarse desde el segundo trimestre. Corregida por variaciones estacionales habìa sido el 8.6% en el cuarto trimestre del año pasado; 7.9% en el primer trimestre y  8.8% y 9.0% en el segundo y tercero. Esa tasa ha sido mayor para los trabajadores con alguna educación superior (9.0% en junio-agosto vs. 8.1% para los menos educados)   

b. En Medellín (panel D) el empleo formal se estabilizó en el primer trimestre; se redujo en en el segundo y repuntó marcadamente en el tercero; para el tercer trimestre su volúmen superaba en un 2.6% el del cuarto trimestre del año pasado.
 
  • ​Este comportamiento ha sido la suma vectorial de sus componentes menos y más educado. El carente de educación superior cayó en el primer trimestre y se elevó en el segundo y en el tercero. El dotado con alguna educación superior, subió en el primer trimestre; cayó en el segundo y experimentó un alza muy considerable en el tercero. 

Gráfico 6. Empleo y salarios formales en las cuatro ciud​ades principales.       Empleo y salarios formales en las cuatro ciudades principales.JPG

Fuente: DANE; gran encuesta integrada de hogares. Los salarios de los trabajadores formales (en realidad sus ingresos laborales, porque incluyen tanto los de los asalariados como los de los no asalariados) han sido procesados por EAFIT a partir de las cintas de las encuestas del DANE (las que disponemos llegan hasta junio-agosto 2015). Se trata de medianas por trimestres móviles estimadas a partir de los datos que ofrecen los informantes (no se hicieron imputaciones para los no informantes) y que incluyen remuneraciones en dinero y en especie y diversas prestaciones por las que indaga la encuesta de hogares. Esos salarios se expresan en salarios mínimos mensuales.

  • Expresados en SML los salarios formales han bajado. Los del personal menos educado desde el año pasado; los del más educado en el primer semestre (con un repunte muy parcial en el tercero)
  • El porcentaje de informalidad del empleo, que se redujo durante el año pasado, aunque con oscilaciones se estabilizó este año alrededor de una media del 43.3% (en el tercer trimestre fue 43.2%). 
  • Corregida por variaciones estacionales, la tasa de desempleo en Medellín, se había elevado entre el tercer trimestre 2014 y el primero del año en curso; después se redujo durante el segundo trimestre y volvió a elevarse en el tercero cuando alcanzó un valor del  10.7%. Esa tasa era en junio-agosto mayor para los trabajadores sin alguna educación superior (10.7%  vs. 9.6% para los más educados).   

c. En Cali (panel E) el empleo formal perdió dinámica este año pero, con oscilaciones,  ha seguido creciendo (1.2% entre el cuarto trimestre 2014 y el tercero 2015).
 
  • El crecimiento del empleo formal en Cali durante este año fué impulsado hasta abril por su componente menos educado (alza del 4.6% frente a octubre-diciembre 2014), desde entonces se ha reducido: una respuesta que se produce con algún rezago al incremento de sus salarios. Por su parte, el empleo formal con aguna educación superior, cuyos salarios expresados en SML han caído este año,  ha experimentado también oscilaciones alrededor de una media que se mantuvo estacionaria hasta agosto. 
  • El desempleo ha seguido cayendo este año apoyado en parte par la baja en la participación laboral (12.5% en octubre-diciembre 2014; 11.1% en julio-septiembre 2015); y la informalidad se ha estabilizado.

d. En Barranquilla (panel F) el empleo formal ha perdido dinámica, oscilando este año alrededor de una media estacionaria.
 
  • Sus oscilaciones han estado comandadas por las del empleo menos educado que se elevó frente al año pasado, pero cuyo nivel medio ha sido este año también estacionario. 
  • Por su parte el empleo formal con alguna educación superior, cuyos salarios expresados en SML han venido elevándose desde  mediados del año pasado, prácticamente no ha variado este año (salvo el alza pasajera de abril-junio). 
  • El desempleo en Barranquilla se ha elevado este año :7.4% en octubre-diciembre 2014; 9.3% en julio-septiembre 2015; y la informalidad oscilante, se ha estabilizado.

Comportamiento del empleo formal en las nueve ciudades intermedias

​En las nueve ciudades intermedias (panel A) el empleo formal se elevó durante el  primer trimestre,  se redujo algo durante el segundo y repuntó con más fuerza en el tercero (no obstante está dando signos recientes de debilitarse). Resultado neto: un  alza del 1.9% entre el cuarto trimestre del año pasado y el tercero de este año.  La dinámica del empleo formal y sus oscilaciones hasta el tercer trimestre han respondido principalmente a su componente menos educado (el más educado se elevó apenas ligeramente), dinámica que debe correlacionarse de manera inversa con la de sus salarios (panel B) que, expresados en SML, cayeron en el 2014; y han oscilado este año: caída adicional a comienzos del año, alza hasta abril; nueva baja hasta junio y alza posterior. 

Gráfico 7. Empleo formal en las nueve ciudades intermedias Empleo formal en las nueve ciudades intermedias.JPG Empleo formal en las nueve ciudades intermedias 1.JPG Fuente: Las cifras del empleo formal total: publicadas por el DANE (gran encuesta integrada de hogares). Por niveles educativos: estimaciones de EAFIT con base en las cintas del DANE y sólo llegan hasta junio-agosto.


a. En Bucaramanga (panel C) el empleo formal se había resentido mucho durante la segunda mitad del año pasado. Este año bajó adicionalmente en el primer trimeste, se recuperó en el segundo y volvió a caer en tercero, el resultado neto ha sido apenas un alza del 2.0% entre el cuarto trimestre 2014 y el tercero 2015.

  • El empleo formal carente de educación superior se redujo hasta julio (sus salarios expresados en SML habían venido elevándose desde el año pasado) y rebotó considerablemente en septiembre (la inflación los venía afectando desde julio). Su componente más educado se elevó hasta mayo y, desde entonces, ha bajado arrastrando en su caída, desde agosto-septiembre, sus salarios.   
  • Desestacionalizada, la tasa de desempleo se redujo durante todo el año (9.1% en el cuarto trimestre 2014; 7.6% en el tercer trimestre 2015). Pero sigue afectando particularmente a la fuerza laboral màs educada (9.3% en junio-agosto vs 6.8% para la menos educada)
  • En cambio, la informalidad en Bucaramanga, que se había reducido en el primer semestre, ha vuelto a elevarse (56.8% en el cuarto trimestre 2014; 54.9% en el segundo trimestre 2015; 55.5% en el tercero). Con todo, debe recordarse que los trabajadores informales se concentran, en mucho, en los sectores de la producciòn y distribución de artesanías de cuero, altamente protegidos y que, por tanto, frente a las trece ciudades,  los ingresos laborales de los trabajadores informales carentes de educación superior resultan mucho más altos en la ciudad: 1,11 SML vs. 0,94 SML.

b. En Cartagena (panel D) el empleo formal se redujo marcadamente (-4.0%) hasta mayo- julio y dio un rebote positivo excepcional posteriormente, recuperando con creces en julio-septiembre los niveles del cuarto trimestre del año pasado (resultó siendo1.8% más alto).

  • Su componente carente de educación superior marcó este comportamiento: se redujo hasta julio y rebotó considerablemente en agosto y, sobre todo en septiembre. El empleo formal, el menos educado, parece responder con un rezago de un par de meses a la variación de su salario expresado en SML; la recuperación del tercer trimestre se debió a la  caída salarial que se produjo durante el primer semestre del año. El componente más educado se redujo hasta abril y desde entonces se ha recuperado apenas ligeramente (sus salarios expresados en SML se habían elevado hasta junio y desde enonces han vuelto a bajar). 
  • La informalidad del empleo, aumentó marcadamente durante los dos primeros trimestres y bajó otra vez en el tercero. La contrapartida ha sido el alza de la  tasa de desempleo que, desestacionalizada, se ha elevado durante todo el año (8.1% en el cuarto trimestre 2014; 8.9% en el tercer trimestre 2015). El alza ha afectado más a la fuerza laboral con alguna educación superior (10.8% en en el cuarto trimestre  2014;  13.0% en junio-agosto últimos) y menos a la que carence de ella (6.3% y 7.1% en esos mismos trimestres).

c. Cúcuta (panel E). Como resultado de la crisis comercial con Venezuela, la tasa de ocupación formal (empleo formal como porcentaje de la población en edad laboral) pasó de un promedio anual de 19.3% en 2007 al 16.5% en lo corrido de este año. No obstante el empleo formal, que había comenzado a recuperarse en el cuarto trimestre de 2014 y en el primero del año en curso, volvió a bajar en el segundo trimestre y sobre todo en el tercero como resultado del cierre de la frontera. El componente menos educado experimentó la mayor reducción.

  • La informalidad del empleo se ha elevado (67.6% en el primer trimestre; 71.5% en el tercero) y los ingresos laborales de los trabajadores informales menos educados se han comprimido, de 0,82 SML en junio-agosto 2014 a 0,77 SML en el mismo trimestre de este año. 
  • Pero también ha subido la tasa de desempleo que,  desestacionalizada, se situó en el tercer trimestre en el 15.4%, la más alta entre las 13 ciudades. En junio-agosto alcanzó el 16.8% para los trabajadores con alguna educación superior y el 13.0% para los menos educados

d. En Pereira (panel F) el empleo formal ha experimentado grandes oscilaciones (cayó hasta abril; se recuperó hasta julio y ha vuelto a caer) que han gravitado alredor de una media estacionaria.
 
  • Su componente menos educado que había crecido en 2015 y hasta comienzos de este año, se estabilizó desde entonces con fluctuaciones inversas a la de su salario. Su componente con alguna educación también se había elevado durante el año pasado y hasta comienzos de 2015; este año ha fluctuado fuertemente alrededor de un nivel medio estable dictando las oscilaciones del empleo formal total.
  • Pereira parece enfrentar, como otras ciudades, cuellos de botella por el lado de la oferta de personal diestro con menor educación formal. A pesar de la mayor inflación, los salarios (en SML) de los trabajadores formales menos educados han experimentado grandes oscilaciones alrededos de una media estable: se disparan cuando su empleo formal se eleva y viceversa. Por su parte el hecho de que, en lo corrido del año, el nivel de empleo formal más educado se haya, en promedio, estabilizado ha hecho caer sus salarios (expresados en SML). 
  • Desestacionalizada, la tasa de desempleo se mantuvo relativamente estable hasta junio (una media de 12.4%) y, desde entonces se ha reducido (10.3% en el tercero). Pero aunque fluctuante la informalidad del empleo se ha elevado  y eso a pesar de la caída de la participación laboral, sobre todo de la población más educada. 
  • En cambio, la informalidad, que se había reducido a comienzos del año, se ha elevado otra vez (50.8% en el primer trimestre; 50.4% en el segundo; 52.1% en el tercero)

e. En Ibagué (panel G) el empleo formal aumentó en el primer trimestre; se redujo en el segundo y se elevó marcadamente en el tercero. El resultado neto ha sido un alza del 6.5% entre el cuarto trimestre 2014 y el tercero 2015).
 
  • Esas oscilaciones han estado dictadas por las del empleo formal menos calificado que explicó el 97% de los nuevos empleos formales creados entre octubre-diciembre 2014 y junio-agosto 2015.
  • Ibagué está enfrentando este año cuellos de botella por el lado de la oferta de personal diestro con educación secundaria o màs baja. Expresado en SML el salario de los trabajadores formales menos educados permaneció estable  hasta el segundo trimestre (por eso pudo aumentar su empleo); a pesar de que la mayor inflación comenzó a reducir el valor real del salario mínimo, aquel salario relativo se disparó en el tercer trimestre con la gran dinámica experimentada por ese tipo de  empleo (por eso este está dando recientemente signos de volver a decaer). Por su lado, el salario de los trabajadores formales con alguna educación superior subió hasta abril y han caído desde entonces.
  • La ciudad viene cambiando recientemente la informalidad por el desempleo. La informalidad del empleo que se había disparado hasta alcanzar 60.3% en mayo  ha vuelto a caer (56.2% en septiembre). Desestacionalizada, tasa de desempleo (13.1% en el cuarto trimestre 2014) se redujo hasta mayo; desde entonces se ha elevado (13.0% en el tercer trimestre).  El desempleo de la fuerza de trabajo menos educada ha gobernado este ciclo y está subiendo desde junio;  el del personal con alguna educación superior ha variado de manera inversa: está cayendo. 

f. En Villavicencio (panel H) el empleo formal se ha elevado rápidamente durante todo el año (un alza del 7.0% entre el cuarto trimestre 2004 y el tercero de este año).
 
  • Esa expansión fue comandada hasta mayo por su componente màs educado y desde entonces por el menos educado  cuyos salarios en SML habían venido cayendo desde el año pasado (si bien están repuntando recientemente).
  • La tasa de desempleo se redujo en la segunda mitad de 2014 y ha permanecido bastante estable en lo corrido del año (desestacionalizada 10,7% en el tercer trimestre). En junio-agosto resultaba menor para la PEA más educada (9.9% vs.10.9% para la menos educada) debido a la caída que ha experimentado desde mayo, la participación de este grupo poblacional. Lo mismo pasó con la informalidad que se redujo en el segundo semestre 2014 y se estabilizó en 2015 (55.7% en el tercer trimestre). 

g. En Manizales (panel I) el empleo formal (liderado por los servicios, la industria y los inmuebles-servicios a las empesas) aumentó un 9.2% durante los dos primero trimestres y se redujo parcialmente en el tercero,  ganando frente a octubre-diciembre 2014 un 7.0%.

  • El 62% de la expansión del empleo formal durante el primer semestre se originó en su componente dotado de educación superior, cuyos salarios en SML habían caído sustancialmente desde el año pasado; el 38% se  originó en su componente menos educado cuyos salarios se dispararon. La caída del tercer trimestre fue causada exclusivamente por su componente más educado (el menos educado, que se benefició de una nueva reducción salarial, se mantuvo estable)
  • Desestacionalizado, el desempleo de los más educados se ha reducido (11.2% en enero-marzo; 9.2% en junio-agosto) a pesar de que su empleo formal y sus salarios (en SML) vienen cayendo desde mayo, pues su tasa de participación se ha aminorado. En cambio, el desempleo de la fuerza laboral carente de educación superior pasó del 9.1% en el cuarto trimestre 2014; 10.7% en el tercer trimestre del año en curso, pues recientemente sus salarios formales (en SML) han bajado y su participación laboral se ha disparado. 
  • Como resultado neto de estos dos componentes, el desempleo de la ciudad se ha mantenido estable por debajo del 10%  e incluso está dando señales recientes de bajar más (9.6% en el tercer trimestre). En cambio, la informalidad está elevándose otra vez desde el segundo trimestre,

g. En Pasto (panel I) el empleo formal ha seguido aumentando, aunque de manera modesta, este año: 1.7% entre el cuarto trimestre 2014 y el tercero 2015. Hasta agosto el más educado había crecido y el menos educado se había establizado.

  • Expresados en SML los salarios formales han caído durante el año en curso. Frente al nivel del cuarto trimestre del año pasado eran en junio-agosto 2.6% menores para los trabajadores formales poco educados y 5.2% màs bajos para los más educados.
  • La informalidad del empleo, que ha mostrado oscilaciones, en promedio ha bajado frente al año pasado. En cambio, desestacionalizada, la tasa de desempleo que se había mantenido estable en un nivel cercado al 10% entre el cuarto trimestre 2014 y los dos primeros de 2015, se elevó en el tercero (10.5%)  Se ha elevado desde mayo para la fuerza laboral con alguna educación superior (13.0% en junio-agosto) y en cambio, ha caído ligeramente para la menos educada (8.9%), cuya participación laboral ha caído sustancialmente este año. 

g. En Montería (panel L) el empleo formal aumentó rápidamernte este año: 12.2%% entre el cuarto trimestre 2014 y el tercero 2015. Sin embargo, en el tercer trimestre perdió su dinámica y se redujo ligeramente. La expansión del año fue liderada por su componente con alguna educación superior que sin embargo se redujo en julio-agosto. El componente menos educado, que habìa subido hasta marzo, ha bajado desde entonces

  • Expresados en SML los salarios formales, sobre todo los del personal dotado de alguna educación superior han caído durante el año en curso. Frente al pico alcanzado en septiembre- noviembre 2014, para junio-agosto de este año se habían reducido 23.0% para los más educados y 4.3% para los menos educados (reducción concentrada en el primer trimestre; estabilización posterior). 
  • La ciudad ha contado este año con una oferta muy dinámica de personal con alguna formación superior: entre octubre-diciembre 2014 y junio-agosto 2015 el incremento de la PEA en ese nivel educativo fue del 18.5% y no fue simplemente el resultado de una mayor participación laboral (que aumentó 3.1%; pasando del 78.6% al 81.0%) sino sobre todo de un incremente muy rápido de la población en edad de trabajar (13.6% en ese mismo período; ¿expansión excepcional de su sistema educativo superior o inmigración desde otras ciudades?  
  • La informalidad del empleo ha bajado continua y significativamente este año (63.3% en el cuarto trimestre 2014; 59.8% en el tercero 2015) y la tasa de desempleo permaneció estable en los dos primeros trimestres (7.3% en el cuarto trimestre 2014; 7.0% en el primer trimeste 2015 y 7.2% en el segundo)  y sólo empezó a repuntar ligeramente (7.6%) en el tercero. 

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Conclusiones

Durante el primer semestre de este año el crecimiento real del PIB se ha desacelerado sustancialmente: entre 2.8 y 3.0%  vs. 4.6%  el año pasado. Muchos indicadores sugieren que esas menores tasas de crecimiento podrían mantenerse en el segundo semestre e incluso más hacia adelante.

La desaceleración económica se ha hecho sentir con toda fuerza en el mercado laboral rural (caída considerable del empleo asalariado; alza del no asalariado remunerado y del desempleo). En cambio, en las trece ciudades, el impacto sobre el empleo formal, ha sido, al menos hasta ahora, más moderado y aparentemente pasajero: cayó en los dos primeros trimestres y se recuperó con creces en el tercero. La informalidad del empleo que había subido hasta el segundo trimestre, se redujo otra vez en el tercero, cediendo el lugar a un alza del desempleo, pues, cuando las plazas formales de trabajo aumentan, los trabajadores informales prefieren cambiar de estatus,  pasando a ser  desempleados. 

Es claro que el impacto ha sido diferente por ciudades: se ha sentido con mayor fuerza en el agregado de las cuatro principales (sobre todo en Bogotá,) donde la reducción del empleo formal del primer semestre fue muy considerable y la recuperación del tercero más moderada. En cambio ese impacto ha sido mucho más moderado en las nueve ciudades intermedias: desaceleración pero, aun así, ligero crecimiento del empleo formal en el primer semestre y recuperación marcada en el tercer trimestre.   

Dos factores pueden explicar ese comportamiento en el caso urbano. El primero es la recuperación, desde el segundo y en particular durante el tercer trimestre, del empleo formal de la construcción (también el de algunas ramas de la industria y el transporte ligadas a ella vía insumo producto) que, para las ciudades, debe referirse principalmente a la vivienda. Parece haber respondido a los estímulos dados al sector (“mi casa ya”, programa de vivienda para ahorradores, subsidio a la tasa de interés para viviendas nuevas). El segundo  es la aceleración de la inflación que había abatido el año pasado los salarios reales de los trabajadores formales menos educados y que este año permitió estabilizarlos hasta junio antes de que estos comenzaran recientemente signos de volver a elevarse probablemente a causa del gran dinamismo de la demanda de trabajo. Por eso el crecimiento de este tipo de empleo se ha acelerado (lo está haciendo al 9.8% anual en el agregado de las trece ciudades) lo que ha compensado la caída que está experimentando el empleo formal más educado. 

Sin embargo; mucha atención: esta segunda fuerza antidepresiva sobre el mercado laboral podrá dejar de operar si las alzas en el salario mínimo para el año que viene fueran muy considerables o si el elevado crecimiento del empleo formal menos educado que se está observando y la escasez de mano de obra diestra terminaran por repercutirse en alzas considerables en sus salarios reales.

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Última modificación: 23/06/2016 0:32

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