¿Las plantas dormilonas también duermen de noche?


Pregunta: Simón Saldarriaga, 11 años. Participante de Encuentros con la pregunta 2011 
Responde: Ana María Jaramillo, asistente de comunicaciones Universidad de los niños

A Simón y a sus primos les gustan las plantas dormilonas, esas que se cierran al tocarlas. Viéndolas, Simón se pregunta: ¿harán lo mismo en la noche para descansar?

Las plantas dormilonas pertenecen a una gran familia de plantas llamadas leguminosas (Fabaceae). Esta familia puede reconocerse fácilmente porque sus semillas crecen dentro de vainas (como los fríjoles), y porque sus hojas son compuestas, es decir que cada una de ellas está formada por muchas hojitas diminutas.

Las plantas dormilonas son, tal vez, la parte más divertida de la familia de las leguminosas. Bastante similares a sus hermanas en apariencia, tienen la particularidad de cerrar sus hojas ante ciertos estímulos como el roce o el ruido fuerte. De ahí su nombre científico: Mimosa pudica, y sus muchos nombres comunes: vergonzosa, moriviví, adormidera y dormilona, por mencionar sólo algunos.

Aunque los científicos no están muy seguros de la razón por la que esta planta desarrolló el mecanismo de plegar sus hojas, todo parece indicar que lo hizo para protegerse de sus depredadores, pues su movimiento rápido podría asustar a algunos insectos y su apariencia con las hojas cerradas, más parecida a la de una planta marchita, ser menos provocativa para estos.

También se cree que la Mimosa pudica, al plegarse, se defiende del viento o evita la deshidratación de sus hojas en horas de mucho sol, tal como lo hacen otras especies de plantas.

Lo que sí sabemos con seguridad, es que, además de plegarse ante ciertos estímulos, las plantas dormilonas cierran sus hojas cuando cae la noche. Tal como algunos animales buscan sus refugios y nosotros, los humanos, nos encogemos dentro de nuestras cobijas para dormir, la Mimosa pudica se recoge sobre sí misma para pasar la noche y se abre nuevamente, como si se desperezara, al llegar el amanecer.

Y es que, aunque parezca increíble, las plantas pueden distinguir el día y la noche. Gracias a sus fotorreceptores, células parecidas a las que tenemos nosotros en los ojos, pueden percibir diferentes tonos de la luz (colores), incluso algunos que los humanos no vemos. De esta manera saben si es de día o de noche, si están a la sombra o a la luz, hacia dónde deben crecer o cuándo es momento de florecer.

La Mimosa pudica sabe entonces que es momento de plegarse, al dejar de recibir los rayos del sol, al sentir el roce de un animal, un ruido fuerte o una corriente de viento. Entonces, dentro de ella se liberan sustancias químicas, iones de potasio por ejemplo, que hacen que partes específicas de sus células pierdan agua y se encojan (un proceso conocido como ósmosis), produciendo el movimiento necesario para que sus hojas se cierren.

Bibliografía:

UNAM
http://www.medicinatradicionalmexicana.unam.mx/monografia.php?l=3&t=&id=7394
Biblioteca digital de la medicina tradicional mexicana: generalidades y usos de la mimosa pudica.
Fecha de consulta: septiembre de 2011

Creces
http://www.creces.cl/new/index.asp?tc=1&nc=5&imat=&art=93&pr=
Información tomada del artículo de Andy Coghlan. New Scientist, septiembre 26, 1998. Sobre los sentidos de las plantas.
Fecha de consulta: septiembre de 2011

Infouniversidades
http://infouniversidades.siu.edu.ar/noticia.php?id=779
Entrevista al investigador Hernán Boccalandro, sobre los sistemas de percepción lumínica de las plantas.
Fechas de consulta: septiembre de 2011

 

Actividad:

¿Has visto una planta dormilona?, ¿sabes cómo es?, ¿hay una cerca de tu casa, de tu colegio, en el parque, en los lugares que visitas los fines de semana?

Toma un foto, haz un vídeo o simplemente dibújala, y no olvides fijarte en los detalles: cómo son sus flores, qué insectos la visitan, cuánto crece, ¿puedes contar sus hojas?

Envíanos tus hallazgos a ajaram18@eafit.edu.co

 

 

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Última modificación: 13/03/2013 12:52