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La posverdad es una oportunidad para el periodismo de calidad

​Docentes del Departamento de Comunicación Social analizan fenómenos mediáticos com​o la posverdad, los hechos alternativos y las noticias falsas. La influencia de los medios de comunicación en el avance de estos sucesos es innegable, así como las oportunidades que tienen para contrarrestarlos.

La posverdad es una oportunidad para el periodismo de calidad

​La crisis de la verdad es uno de los factores más evidentes en el manejo que se está dando a la información en redes sociales y algunos medios de comunicación. (Imagen tomada de www.shutterstock.com)

En este momento de la historia conceptos como verdad y objetividad están muy difusos. Fenómenos relacionados con la información en medios masivos y redes sociales, como los llamados posverdad, hechos alternativos y noticias falsas, se hacen cada vez más evidentes para audiencias y ciudadanos.

Esta realidad, más que suponer un escollo para el periodismo y la opinión pública implica, en concepto de Juan Gonzalo Betancur Betancur, jefe del pregrado en Comunicación Social de EAFIT, es un reto para el ejercicio de una ciudadanía más responsable y la configuración de medios informativos sin temor a poner en evidencia los excesos del poder.

Para el docente, "los medios de comunicación han sido siempre una especie de contrapoder. Es la oportunidad para que en Estados Unidos, Reino Unido, Colombia y cualquier lugar en el que los poderosos utilicen información falsa para crear cortinas de humo, aún en los pueblos y los municipios más pequeños y apartados, los medios de calidad pongan en evidencia el ejercicio inadecuado del poder".

Varios momentos de la historia reciente, en los que la asistencia a las urnas de los votantes fue precedida por un ambiente enrarecido de información falsa y sin contrastar, se han convertido en ejemplos claros de los efectos nocivos de fenómenos como la posverdad en las dinámicas políticas y sociales de diversos países. En estos casos, los vehículos utilizados para difundir estas supuestas noticias fueron las redes sociales y algunos medios de comunicación en los que estas hallaron eco.  

Entre los ejemplos más sonados de los últimos meses podrían estar la decisión de Reino Unido de abandonar la zona del euro y la elección de Donald Trump como presidente de los Estados. Al respecto, Carlos Mario Correa Soto, docente del Departamento de Comunicación Social de la Universidad, señaló que "quienes sacan provecho del ejercicio de la posverdad y la creación de hechos alternativos y noticias falsas son los poderosos. Quienes están en los gobiernos, en las decisiones políticas partidistas y, en general, en los movimientos políticos del mundo contemporáneo. Estas personas siempre han sido el objetivo de la fiscalización por parte de los buenos medios y los buenos periodistas".

En sus palabras, estos poderosos se dieron cuenta de que, mediante las tecnologías, los nuevos medios y las redes sociales, pueden proponer mentiras disfrazadas de verdad, presentar hechos alternativos y hallar un respiro con el fin de perder su miedo histórico hacia el periodismo investigativo, equilibrado y construido a partir del contraste de fuentes.


Vacío informativo

Un elemento clave al analizar los orígenes de la crisis de la verdad en la transmisión de noticias a través de internet podría el descuido de los medios tradicionales, quienes cedieron terreno a la especulación en redes sociales al limitar el contacto de los periodistas con las personas cuya realidad tratan de contar y transmitir.

Así lo considera Carlos Mario Correa, para quien "los medios dieron pie a que mucha gente, usando las redes sociales, se aproximara más a los hechos y dejara a los periodistas al margen. El periodismo permitió a muchas personas sin preparación intelectual ni convicciones éticas contar la realidad. Los medios, para reducir costos, gastan más en opinadores de oficio que en reporteros. Mientras estos no sean conscientes de que su falta de compromiso permite hablar de noticias falsas, hechos alternativos y posverdad, estos fenómenos saldrán adelante".

Para tratar de contrarrestar estas tendencias nocivas para la opinión pública y los medios de información la propuesta es volver a lo que siempre han enseñado y siguen transmitiendo las academias de periodismo: El rigor en la información, la búsqueda de las opiniones y la pérdida de temor al poder.

Juan Gonzalo Betancur manifestó que "lo importante son los grandes valores de la sociedad: la verdad, la justicia, la igualdad, la equidad, a eso es a lo que hay que apuntarle siempre y ahí el periodista no tiene pierde. Hace falta también alfabetizar a los ciudadanos sobre el rigor de la información, enseñarles a dudar de las noticias que aparecen en una red social y que se comparten sin verificar la fiabilidad de sus fuentes"


Última modificación: 07/02/2018 15:30