Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Inicio de sesión
Universidad EAFIT
Carrera 49 # 7 sur -50 Medellín Antioquia Colombia
Carrera 12 # 96-23, oficina 304 Bogotá Cundinamarca Colombia
(57)(4) 2619500 contacto@eafit.edu.co

El eafitense / Edición 121 Skip Navigation Linksel-presente-y-el-futuro-se-conectan-en-cinco-letras-eafit El presente y el futuro se conectan en cinco letras: EAFIT

​​​​​​​​​

El presente y el futuro​
se conectan
en cinco letras:
​EAFIT​


 
​​​​​​​


Una educación flexible y relevante, una generación y transferencia de conocimiento consciente y responsable, y una construcción de tejido social y productivo. Estos son los ejes del Proyecto Educativo Institucional con los que la Universidad mira al futuro, ese escenario que transcurre en tiempo presente y del que surgen nuevas preguntas, un libro que se hace necesario escribir a varias manos con diversos sectores como aliados para conectar capacidades y tejer redes.


Juan Carlos Luján Sáenz

Las dudas están ahí, con sus signos de pregunta a la vista, con muy pocas certezas y cientos de manos levantadas que creen acercarse a una solución. ¿Y las respuestas? Esperan, son pacientes e impacientes a la vez, saben que llegará su tiempo… Ambas, preguntas y respuestas, se encuentran y se encontrarán en un presente futurista o quizás en un futuro presente, ya es difícil predecirlo o asegurarlo, lo que sí es posible definir es el espacio en el que se cruzan, en el que conversan, en el que se escuchan, en el que se miran a los ojos, y ese lugar se llama EAFIT.

Unas y otras orbitan alrededor de tres verbos: inspirar, crear y transformar, los mismos que en este campus se vuelven plural para cobrar sentido a partir de un gran propósito: inspiramos vidas, creamos conocimiento y transformamos sociedad. Y de cara a asumir el reto que el mismo entorno le plantea a la academia frente a los cientos de desafíos que surgen a diario y que exigen acciones, tanto en el presente como en el futuro, EAFIT se declara como “una comunidad de conocimientos y saberes aplicados para la solución de problemas, en conexión con las organizaciones que genera valor y desarrollo sostenible".


​​​​​​​



​​​​​​​

Esta es una construcción colectiva, un universo de posibilidades, un proyecto humanista y científico donde, en voz de Claudia Restrepo Montoya, rectora de la Institución, “el aprendizaje, la ciencia, la tecnología y la innovación están en el centro para dinamizar la construcción de futuro desde el presente".

Es en función del otro, aunando esfuerzos de aliados, que puede lograrse un mayor impulso, cuya estela impacte a los diferentes grupos de interés y permita un mejor y más amplio trabajo con las organizaciones, tal como ocurre en la actualidad. Es que desde la misma Visión de EAFIT se reafirma: innovación, liderazgo y acción global para la sostenibilidad del planeta y el cultivo de la humanidad. 

Y estas declaraciones se hacen tangibles en acciones que la Universidad ha emprendido para conectarse con los grandes propósitos de la humanidad. “No hay manera en la que EAFIT escriba el futuro si no es de la mano de los aliados que la acompañan para llevar a cabo la transformación digital que propicia dentro y fuera de la Institución; es gracias a la conexión con el entorno empresarial que consolida un plan educativo modular, flexible, cimentado en la resolución de retos y las preguntas; es trabajando junto a emprendedores que incide en el fortalecimiento del nuevo tejido empresa rial del país", reitera la Rectora.

En sus palabras, uno de los desafíos más importantes que afronta la Universidad es la transformación digital. Ahí entra en escena Nodo, el centro de formación y transformación en tecnología. Otro de los ejes en los que se ha puesto el foco es en el emprendimiento y la consolidación del nuevo tejido empresarial del país, por eso el surgimiento de On.going, el centro de emprendimiento de impacto.

¿Y la pregunta por lo humano? El Centro Humanista avanza en fortalecer la confianza entre individuos, comunidades y organizaciones. Y de esa forma, Valor Público, el área académica de Ciencias del cuidado y de la Vida, y EAFIT Social son brazos de la Institución en su entorno regional, nacional e internacional, posibilidades de incidir y de reformular las tantas preguntas por el presente y el futuro.

 

Lo humano como premisa

“No se trata solo de prever el futuro, sino de hacerlo posible", decía Antoine de Saint-Exupéry, autor de la famosa novela corta de El Principito, y con esta frase reiteraba la pregunta de toda época: ¿hacia dónde viajamos y qué nos encontraremos? Pero mejor aún, ¿qué construiremos? La tecnología es una herramienta para permitir que ocurran cambios en diversos ámbitos y es de la mano de esta que han sucedido las grandes transformaciones de las últimas décadas, ​¿pero y en la educación qué?

Desde la Universidad se han planteado inquietudes que es necesario retomar y asumir: ¿es posible que el anhelo por un futuro más humano, justo y sostenible encienda las llamas de una educación aún no concebida?, ¿seremos capaces de dibujar el lienzo de la educación del futuro antes de que el tiempo lo haga por nosotros?, ¿será posible adelantarnos al paso del tiempo para crear una educación que responda a las necesidades de la, siempre enigmática, sociedad del futuro?, ¿podrá la innovación llevarnos más allá de lo que ahora podemos imaginar o nos quedaremos anclados en las orillas de la educación conocida?​


​​​​​​​

​​​​​​​

Cada pregunta tiene un sentido, cada reto responde a una razón y, en el caso de EAFIT, insta a las actuales y a las nuevas generaciones a tomar las decisiones que determinarán el futuro de un planeta que requiere de ciencia, esperanza y creatividad, pero, sobre todo, de humanidad, para superar inequidades y ampliar oportunidades.

Precisamente, al hacer clic en el Centro Humanista se quiere “aportar experiencias y estudios para enriquecer una conversación colectiva que, justamente, permita nutrir el debate público, pero también la vida de las organizaciones, y las conversaciones y las discusiones alrededor de la convivencia en nuestros barrios y ciudades", dice Adolfo Eslava Gómez, decano de la Escuela de Artes y Humanidades.

Una iniciativa de este tipo le transmite un mensaje a la ciudad y al país de que las personas están en el centro de los problemas y demandas sociales y humanas más apremiantes de la actualidad. “Es la posibilidad de construir un 'nosotros'", en voz del Decano. Y claro, humanismo e integridad se encuentran y se irradian al entorno desde este campus, en el que se cultiva el respeto por la diferencia y la diversidad, valor que se promueve en la comunidad eafitense. Sí, la tradición humanista no solo se mantiene, sino que se consolida y se renueva.

Por esto, se desarrolló la Declaración por la Diversidad, la Inclusión y el Pluralismo, en la que en palabras de la rectora Claudia Restrepo, esta es una Institución que abre la puerta y las oportunidades a la diferencia. “Todos somos diferentes, no solo por género, elecciones sexuales o etnias… Cada uno de nosotros es único y tenemos una visión diferente, por eso la Universidad tiene que ser un lugar, no solamente seguro, sino abierto a las conversaciones difíciles que se puedan tener en contextos más diversos e incluyentes". 

Un proyecto científico en conexión con el saber aplicado 

¿Y qué decir de la ciencia y su papel transformador? La Universidad es generadora de nuevo conocimiento, especialmente a través de la investigación. Así, entonces, esa conversación con el futuro no solo es posible, sino que es una búsqueda permanente como analiza María Paola Podestá Correa, vicerrectora de Aprendizaje.

A su vez, Antonio Copete Villa, vicerrector de Ciencia, Tecnología e Innovación, señala que si algo ha caracterizado a la Institución es su carácter práctico en cuanto a la forma en que produce, gestiona y aplica el conocimiento. “Me atrajo la manera en que la Universidad siempre busca tener un impacto en su entorno. Parte de eso lo mostró en la coyuntura de la pandemia. Ahí se vio esa orientación de investigadores y grupos de investigación".

Se trata, entonces, de una universidad que dialoga con múltiples sectores y que también se conecta con una ciencia que tiene repercusión en la vida de las personas. En un mapa de Colombia, por ejemplo, son diversas las zonas en que la Universidad se ha hecho presente con una investigación dispuesta a buscar soluciones. En el Huila, Bajo Cauca, Urabá, el Eje Cafetero y el Valle de Aburrá (Antioquia) está la huella eafitense, que se despliega en proyectos que conversan con las vocaciones productivas de cada región. “En general, hemos visto cómo evoluciona la ciencia en la Universidad, la que ha ido en una renovación constante. Pasamos de ser una universidad de docencia a incorporar la investigación en nuestras mediciones", subraya el Vicerrector de Ciencia, Tecnología e Innovación.​

​​​​​​​


​​​​​​​

​Un concepto que la Institución vive e impulsa es el de apropiación social del conocimiento que, en las palabras del Vicerrector, es la interacción entre diferentes tipos de públicos y los distintos actores alrededor de los procesos de construcción del conocimiento. “Es el profesor con el estudiante a diferentes niveles de desarrollo: doctorado, maestría y pregrado, y también de manera horizontal con nuestro entorno: con el empresario, con la comunidad y con el tomador de decisiones en el p​lano de lo público. Es que ciencia, tecnología e innovación es el conjunto de una serie de actividades que no las podemos ver independientes las unas de las otras".

Es que sí, las universidades tienen el reto de formar a las nuevas generaciones para profesiones que aún no existen. La cuarta revolución industrial, la irrupción de la inteligencia artificial en la vida cotidiana, el big data y el machine learning, entre otros detonantes culturales y tecnológicos, sumados a lo experimentado en la pandemia del covid-19, expusieron a la educación a un desafío mayúsculo: repensar su estrategia. ¿En qué centrar entonces la formación?

Hoy ese rango se amplió y es imprescindible pensar en una educación que abarque el mundo, a la vez que forje nuevas competencias. Ante esto, Paola Podestá reafirma esa vocación eafitense: “requerimos flexibilidad y adaptabilidad por parte de los profesionales, así como una firmeza y una conciencia de los grandes problemas que enfrenta la humanidad y la urgente necesidad de reflexionar, discutir y aportar soluciones". Para responder a estas circunstancias EAFIT ha planteado la transformación de su modelo educativo a través de dos pilares fundamentales: un diseño curricular, basado en competencias; y un aprendizaje activo y experiencial.

EAFIT es un actor relevante y determinante para la toma de decisiones. Existe un futuro mucho más amplio que, como en la pintura Horizontes, del artista antioqueño Francisco Antonio Cano, señala un escenario que puede no estar a los ojos de la sociedad, pero que se manifiesta. Lo resalta el vicerrector Antonio Copete y tiene tintes futuristas: “todas las actividades económicas que aún no conocemos provendrán de la ciencia, la tecnología y la innovación". Actividades que, obviamente, deberán estar alineadas con unos retos en materia de sostenibilidad y priorizados en el diseño de soluciones para no solo mitigar, sino para recuperar la naturaleza.

“La transformación de la Universidad está encaminada a fortalecer el proyecto humanista y científico", asevera Paola Podestá, y puede servir de conclusión a estos ejes llenos de aristas que continúan en expansión y que se alimentan día a día por cuenta de una comunidad universitaria que entiende que es aunando esfuerzos con diferentes aliados como se puede tejer una construcción colectiva que transforma sociedad.

 

 PARA SEGUIR CONVERSANDO

¿Cuáles acciones de EAFIT generan valor público?

​​​​​​​

El presente y el futuro se conectan en cinco letras: EAFIT