Desde esta perspectiva, definimos cinco dimensiones de contribución: la formación del talento, la generación de conocimiento, las soluciones basadas en ciencia, la creación de valor compartido y el encadenamiento con la economía local.
Medir el impacto es, en el fondo, una forma de comprender el lugar de la universidad en la sociedad como proyecto humanista y científico: formamos personas, generamos conocimiento, creamos capacidades, ampliamos oportunidades y hacemos posible el futuro.
Este Informe de Sostenibilidad 2025 presenta algunas evidencias de ese proceso, en coherencia con los estándares GRI de la Iniciativa de Reporte Global.
A lo largo de más de seis décadas, EAFIT se ha consolidado como una institución reconocida por su prestigio y excelencia académica. Hoy es la número 5 del país y la primera privada regional en Colombia, según el ranquin internacional QS. Pero, sobre todo, se le reconoce como una universidad que evoluciona, que revisa sus modelos, que innova en sus formas de aprender y enseñar, y que brinda soluciones a los desafíos de la humanidad.
Nuestro campus es un laboratorio vivo. Las relaciones con empresas, emprendimientos y sistemas públicos se convierten en conexiones de valor. El conocimiento se traduce en ciencia, tecnología e innovación orientadas a resolver problemas reales.
Esta capacidad de incidir no estaría completa sin un compromiso decidido con el acceso, entendido como la posibilidad de abrir oportunidades y trayectorias diversas para el talento joven, siempre bajo estándares exigentes de excelencia académica como calidad del profesorado, rigor en los procesos de formación, producción de conocimiento relevante y evaluación permanente.
De la misma manera, entendemos que la proyección internacional no se limita a la visibilidad. Se expresa en la calidad de nuestras redes, en el diálogo con referentes globales y en la incorporación de mejores prácticas. Esa proyección adquiere sentido cuando se traduce en una incidencia real en el entorno más cercano, porque una universidad no solo pertenece al mundo, también responde al lugar donde está.
En ese equilibrio entre lo global y lo local se inscribe el papel de EAFIT. Y es allí donde una cifra permite dimensionar su contribución: la actividad de la Universidad representa el 0,79 % del Producto Interno Bruto de Medellín. Más que un dato, es una expresión concreta de su incidencia en la vida económica y social de la ciudad.
Ese resultado se comprende mejor a la luz del Modelo de Medición de Impacto de la Universidad, que permite hacer visible cómo estas capacidades se integran y generan valor en la sociedad.
Hay otra forma de leer ese impacto: por cada peso que la sociedad le confía a EAFIT, la Universidad retorna 1,76 pesos en valor social, económico y ambiental, medidos a través de la metodología SROI (Social Return on Investment). Es una forma concreta de entender lo que significa generar valor.
Ese es, precisamente, el propósito de este informe: hacer visible ese proceso porque el impacto no es una idea abstracta. Se construye a partir de decisiones, capacidades y relaciones que se sostienen en el tiempo.
En 2025, al cumplir 65 años, este camino se reflejó en hechos concretos:
Nada de esto ocurre de manera espontánea. El impacto es el resultado de comunidades académicas exigentes, de estándares de calidad sostenidos en el tiempo y de una relación constante con los sectores que impulsan el desarrollo de un país.
EAFIT es, ante todo, una comunidad de conocimiento y de propósito.
Que este informe nos recuerde que, detrás de cada cifra, hay miles de historias. Y que, en última instancia, una universidad se mide por lo que hace posible.
Claudia Restrepo Montoya
Rectora de EAFIT