La lectura temprana define el futuro educativo: los retos que deja PISA para Colombia
Última actualización
Septiembre 23, 2026
Mónica Ospina Londoño
Secretaria de Educación de la Gobernación de Antioquia
Los resultados de las pruebas PISA han vuelto a poner sobre la mesa una preocupación que trasciende las aulas: las dificultades de comprensión lectora entre niños y jóvenes. ¿Qué consecuencias tiene no aprender a leer adecuadamente en los primeros años? ¿Cómo impacta esta situación el desempeño académico, la vida laboral y la toma de decisiones? En esta entrevista, la secretaria de Educación de Antioquia reflexiona sobre los desafíos que enfrenta el país, la importancia de fortalecer la lectura desde la infancia y el papel que deben asumir distintos sectores para cerrar esta brecha educativa.
¿Por qué es problemático que una persona no aprenda a leer en los primeros años del colegio?
Porque genera una brecha que después es muy difícil de cerrar. La lectura es la puerta de entrada a gran parte del conocimiento: si un niño no desarrolla una lectura fluida, tendrá dificultades para aprender las demás áreas y, posteriormente, para aprender de manera autónoma.
Además, mientras el niño todavía concentra su esfuerzo cognitivo en decodificar letras y palabras, tiene menos capacidad para comprender lo que lee. Por eso, en los primeros años debemos lograr que leer se convierta en una habilidad fluida, que permita al cerebro concentrarse en comprender y aprender.
¿Cómo se afecta la calidad educativa cuando los jóvenes tienen dificultades para comprender lo que leen?
Cuando un estudiante no comprende lo que lee, se limita su capacidad para aprender en todas las áreas. El problema no es que “no sea bueno para estudiar”; muchas veces no ha desarrollado una habilidad fundamental para poder aprender.
Si estas dificultades no se identifican y atienden oportunamente, se acumulan durante la trayectoria educativa y pueden producir frustración, rezago e incluso deserción. Por eso necesitamos seguimiento individual de la fluidez y la comprensión lectora y acciones de remediación desde los primeros años.
¿Ante los resultados deficientes de Colombia en lectura en PISA, qué papel deben asumir las universidades, el sector público y el sector privado?
Lo primero es reconocer que tenemos un problema y que no es inevitable. Los niños y jóvenes están llegando a la universidad y al mundo laboral con deficiencias que debemos atender.
La prioridad está en los primeros años, pero todos tenemos responsabilidad. El sector público debe garantizar las condiciones y orientar la política; las universidades deben formar docentes y generar conocimiento; y el sector privado puede contribuir a convertir la educación en una prioridad de toda la sociedad.
La evidencia también nos muestra que existen metodologías efectivas para enseñar a leer. El reto es llevarlas a escala, con instrucción explícita, práctica sistemática, seguimiento y remediación.
¿Es posible que los fenómenos que vemos en los estudiantes también estén afectando a la población adulta?
Sí. En los adultos puede manifestarse de otra manera: personas que leen poco porque la lectura les exige demasiado esfuerzo, les cansa o no se convirtió en un hábito.
Eso limita su capacidad de seguir aprendiendo y puede generar brechas incluso entre personas con una formación profesional similar. Pero la lectura no es solo una herramienta laboral: también nos permite informarnos, entretenernos, desarrollar la imaginación y comprender otras experiencias.
En la vida cotidiana estamos permanentemente leyendo. Por eso, comprender lo que leemos es una capacidad indispensable para desenvolvernos en una sociedad cada vez más llena de información.
¿Qué tan importante es la comprensión lectora para quienes ocupan posiciones de liderazgo y toman decisiones que afectan a otros?
Es fundamental. La comprensión lectora no consiste solamente en entender palabras: permite analizar información, cuestionarla, relacionarla y juzgarla. Es una de las bases del pensamiento crítico.
Por eso también sostiene capacidades esenciales para el liderazgo: aprender, comunicarse, analizar problemas, comprender diferentes perspectivas y tomar decisiones.
En un mundo donde cada vez tenemos más información, la capacidad de comprenderla y pensar críticamente sobre ella es cada vez más importante. Por eso, fortalecer la lectura desde los primeros años no es solamente mejorar los resultados escolares: es desarrollar capacidades para toda la vida y para una sociedad que necesita ciudadanos capaces de comprender y decidir.