La excelencia es un camino que se construye con visión y rigor. Ese recorrido fue reconocido por el Ministerio de Educación Nacional al renovar la Acreditación Institucional de Alta Calidad de EAFIT por 10 años, la máxima vigencia que se otorga en Colombia. Con esta decisión, la Universidad se convierte en una de las nueve instituciones de educación superior del país que cuentan con este nivel de acreditación y la primera institución privada de Antioquia en alcanzar esta distinción.
“Después de una gran tradición en acreditación institucional, hemos recibido la máxima vigencia: 10 años. Solo nueve universidades en Colombia cuentan con este reconocimiento, que representa sistemas de calidad maduros, posibilidades de excelencia y generación de valor para la sociedad y para la educación colombiana. Este es un logro colectivo que honra nuestra historia, pero también un compromiso con la excelencia y con la conexión con el entorno", afirma Claudia Restrepo Montoya, rectora de EAFIT.
La renovación, oficializada mediante la Resolución 016360 del 23 de junio de 2026, es el resultado de un proceso de autoevaluación iniciado en 2021, que incluyó la elaboración de un informe institucional, la visita de pares académicos designados por el Consejo Nacional de Acreditación (CNA) y la valoración de las fortalezas y oportunidades de mejora de la Universidad. Más que un reconocimiento, la acreditación ratifica la confianza del sistema de aseguramiento de la calidad en un proyecto educativo sólido y con capacidad para responder a los desafíos del presente y del futuro.
En su concepto, el CNA destacó fortalezas como la transformación del modelo educativo, la pertinencia y la flexibilidad de la oferta académica, el aprendizaje experiencial, la investigación, la innovación, la transferencia de conocimiento, la sostenibilidad institucional y las estrategias de bienestar e internacionalización. También valoró la capacidad de EAFIT para generar soluciones de impacto y fortalecer sus vínculos con el sector público, el sector productivo y la sociedad.
Para Paola Podestá Correa, vicerrectora de Aprendizaje de EAFIT, este logro es un mensaje de confianza para la comunidad educativa. "Cuando una universidad es acreditada, le está diciendo a la sociedad que es una institución de alta calidad. Esa calidad se refleja en su gobierno, en sus procesos misionales, en su conexión con el entorno, en el aprendizaje, la ciencia, la tecnología y la innovación, en su sostenibilidad financiera y en la manera como la tecnología está al servicio de la educación, entre muchos otros aspectos", señala.
La directiva agrega que este reconocimiento es el resultado de una trayectoria construida durante más de dos décadas de autoevaluación y mejoramiento continuo. En ese tiempo, EAFIT ha obtenido cuatro acreditaciones institucionales: la primera por seis años, las dos siguientes por ocho y la actual renovación por 10 años, la máxima vigencia otorgada por el Gobierno Nacional.
La excelencia como punto de partida
Nicolás Carmona, jefe de Calidad Académica de EAFIT, explica que este reconocimiento trasciende los resultados de un programa o proyecto específico. "Recibir la acreditación por diez años expresa la confianza pública en la solidez de EAFIT y en su capacidad para sostener su calidad y proyectarla hacia el futuro. No significa que seamos una institución perfecta ni que podamos detenernos durante una década; significa que contamos con capacidades maduras para reconocer nuestros retos, aprender y seguir transformándonos", expresa.
Además de destacar fortalezas institucionales, Liseth Gómez Ardila, analista de proyectos del área de Calidad Académica, explica que la evaluación del CNA también ofrece una hoja de ruta para seguir evolucionando. "El concepto del CNA destacó fortalezas que muestran esa calidad de manera integral: la identidad y la misión de EAFIT, su transformación estratégica, un modelo educativo flexible, la investigación y el impacto social, las estrategias de bienestar e internacionalización y el Sistema Interno de Aseguramiento de la Calidad", afirma.
Uno de los aspectos que tuvo un papel determinante durante la evaluación fue el fortalecimiento del ecosistema de ciencia, tecnología e innovación y la manera como la Universidad demuestra el impacto de su conocimiento en la sociedad. Ricardo Mejía Gutiérrez, director de Energy Valley y quien lideró la mesa de trabajo del componente de investigación durante el proceso de acreditación, señala que la apuesta fue mostrar no solo los resultados académicos, sino las transformaciones que generan.
"Nos fuimos al outcome, es decir, a preguntarnos qué logramos con la investigación y cuál es el impacto en la vida de las personas. Citamos proyectos en los que sí transformamos esas vidas, como SIATA, el Metro y otras iniciativas que muestran cómo la ciencia, la tecnología y la innovación se convierten en un vehículo para cambiar realidades", afirma el directivo.
La renovación de la Acreditación Institucional en Alta Calidad por 10 años es, al mismo tiempo, un reconocimiento a los más de 65 años de historia de EAFIT y una invitación a seguir construyendo un proyecto educativo que aprende, innova y evoluciona de manera permanente. Este logro colectivo reafirma el compromiso de estudiantes, profesores, colaboradores, graduados y aliados con una universidad que entiende la excelencia no como un punto de llegada, sino como un camino para seguir generando conocimiento relevante y conexiones transformadoras.