Puede que un partido de fútbol dure noventa minutos, pero las historias que deja pueden permanecer durante décadas. Más que un deporte, el fútbol es un fenómeno cultural capaz de atravesar la vida cotidiana y de instalarse en la memoria colectiva.
La Mano de Dios de Maradona, el gol de Fredy Rincón contra Alemania en el último minuto en Italia 90, el escorpión de Higuita o la celebración de la primera Libertadores de América para Atlético Nacional son recuerdos que conviven con otros más cercanos, como los partidos improvisados en la calle de un barrio, la creación de un ‘trapo’ para alentar un equipo o los estribillos de un cántico de barra que se quedan en la memoria. Todos ellos son muestra de cómo este deporte trasciende la cancha y se convierte en parte de las emociones, las identidades y la vida misma de una persona o de las comunidades.
A partir de esa idea, la Dirección de Cultura de EAFIT inaugurará en el Centro de Artes de la Universidad, este jueves 16 de abril a las 5:00 p.m., Campo en Juego. Fútbol, vida y barrio, una exposición que, en palabras de Clara Cristina Acosta Ossa, programadora cultural de la Institución, se convertirá en un espacio de encuentro, conversación y juego alrededor del fútbol y su conexión con otras dimensiones como la memoria, la historia y los temas de relevancia para el país.
“Existen fenómenos capaces de reunir miradas, sí, pero ninguno como el fútbol. Y por eso nos unimos a diferentes aliados como el periódico Universo Centro, la Biblioteca Pública Piloto, el Archivo Histórico de Antioquia, el Archivo Histórico de Medellín, el Atlético Nacional Femenino y el Instituto de Deportes y Recreación de Medellín (Índer), para traer esta muestra artística, que coincide con el año en el que se juega la Copa Mundial de Fútbol, uno de los eventos más importantes que vivimos como sociedad”, señala la gestora cultural.
De esta manera, en Campo en juego los asistentes se convertirán en espectadores y, al mismo tiempo, en protagonistas y jugadores de un recorrido que propone mirar el fútbol no solo como los noventa minutos reglamentarios de un partido, sino como un movimiento cultural, reconociendo su influencia en la vida social, las memorias colectivas y las expresiones artísticas, como un fenómeno capaz de atravesar la vida cotidiana y de participar en la construcción de identidades y relatos colectivos.
El fútbol y su encuentro con las múltiples dimensiones de la vida
La propuesta curatorial permitirá que los asistentes vivan la experiencia desde tres ejes conceptuales: la cancha, la tribuna y la calle, reuniendo obras de arte contemporáneo, archivos fotográficos, objetos tridimensionales, instalaciones audiovisuales y espacios interactivos que buscan conectar la emoción del juego con la memoria y el recuerdo.
En la muestra participan artistas como Fredy Serna, Maje, Víctor Gaviria, Helí Ramírez, Víctor Garcés, Félix Ángel, Julia López, Paul Smith, Gomito y Esteban Zapata, junto con aportes de coleccionistas, archivos y otras instituciones que permitirá acercarnos a este espectáculo deportivo desde el ritual del juego, las emociones, las voces de los hinchas, los cantos, las banderas, las formas de pertenencia que convierten al fútbol en una experiencia compartida, el juego en el barrio, los partidos improvisados y las múltiples maneras en que este deporte se integra a la vida cotidiana.
“Vamos a tener obras que nos cuestionan sobre lo que significa la selección Colombia para el país, videojuegos, intervenciones, collages, fotografías con momentos históricos asociados a este deporte, fútbol con tapitas e incluso, durante el tiempo que esté abierta, tendremos espacios de intercambio de láminas del álbum de Panini. Todo esto, acompañado de una agenda académica, cultural y de visitas guiadas con expertos”, agrega Clara Cristina.
En esta muestra en la que el espectador se convierte en jugador, se encontrará con obras como Nosotras, de Julia López, que hace un recorrido por la presencia de las mujeres en el fútbol; con las pinturas Cancha de Pedregal y Estrella del Norte, de Fredy Serna; con los poemas de Víctor Gaviria y Helí Ramírez; y con el collage de El Gráfico, de Félix Ángel, artista colombiano residente en Washington, entre otras.
Otra de las obras que se podrá visitar en la exposición es Palomo del artista Santiago Rodas, se trata de un díptico en acrílico sobre lienzo de 2 metros de largo por 1.50 de alto que plasma la muerte violenta de El Palomo Usurriaga, futbolista entre los años 80 y 90. Según lo explica el artista “la obra produce una tensión entre: vida y muerte pura. Juego, ardor y vitalidad. También tiene que ver con las condiciones sociohistóricas de un país como el nuestro”.
También habrá uno de los típicos trapos largos que suelen atravesar las graderías, utilizados por las hinchadas de los equipos y que, en esta ocasión, aludirá a la desazón que deja la perdida en el fútbol. Este trapo mide 9 x 1.5 metros, y fue realizado por Esteban Rodríguez quien confecciona los de las barras del Atlético Nacional.
La exposición estará abierta hasta julio de 2026 y está dirigida a la comunidad universitaria, al público general, al sector cultural, a instituciones educativas y, por supuesto, a la comunidad futbolera.
“En este recorrido, cada visitante asiste a un partido distinto, ya sea desde la banca, la tribuna o la calle y por eso extendemos una invitación a toda la ciudad para que, en este año en el que tendremos el Mundial de Fútbol, nos regalemos este espacio de encuentro con este deporte y la vida”, concluye la programadora cultural.