EAFIT presenta Potencia E, un modelo pionero para financiar la educación superior
Se trata de un fondo de financiamiento mixto que combina filantropía e inversión de impacto para ampliar el acceso y la permanencia en la educación superior. Su modelo permite financiar hasta el 100 % de la formación, confiando en el potencial de jóvenes con alto desempeño académico que enfrentan barreras económicas.
La iniciativa busca movilizar recursos de inversionistas y aliados para construir un modelo sostenible que genere impacto social de largo plazo. En sus primeros tres años proyecta beneficiar a 225 estudiantes y hacer seguimiento a su trayectoria académica, inserción laboral y movilidad social.
Cuando el talento encuentra oportunidades, la educación deja de ser únicamente un proyecto individual para convertirse en un motor de transformación social. Bajo esa premisa, EAFIT presentó Potencia E, un fondo de financiamiento que combina capital filantrópico e inversión de impacto para ampliar el acceso y la permanencia en la educación superior. La iniciativa busca movilizar recursos de aliados e inversionistas para apoyar a jóvenes con alto potencial académico que hoy enfrentan barreras económicas, mediante un modelo sostenible que financia hasta el 100 % de su formación a través de Acuerdos de Ingreso Compartido (AIC) mixto.
"Potencia E es un nuevo vehículo para seguir conectando el talento con las oportunidades. Gracias a este modelo seguimos innovando para que más jóvenes puedan acceder a la educación superior, integrando el aporte de la Universidad, los estudiantes, los filántropos y los inversionistas. Con ello buscamos que más personas puedan cumplir su propósito de convertirse en profesionales y seguir aportando a la sociedad", afirma Isabel Cristina Gómez Yepes, directora de Desarrollo Institucional y Vínculos de EAFIT.
En su etapa inicial, Potencia E proyecta beneficiar a 225 estudiantes durante sus primeros tres años y realizar un seguimiento permanente a indicadores como permanencia académica, graduación, inserción laboral y movilidad social, con el fin de conocer el impacto del modelo a lo largo de la trayectoria de los beneficiarios.
La propuesta reúne dos tipos de capital. Por un lado, recursos filantrópicos que se destinan a becas y, por otro, inversión de impacto, cuyos aportantes reciben un retorno financiero asociado al desempeño laboral futuro de los estudiantes. “De esta manera, el capital puede reinvertirse y seguir financiando nuevas generaciones, consolidando un modelo de largo plazo para la educación superior”, afirma María Clara Ceballos, jefa de Filantropía e Inversión de Impacto de EAFIT. En esta primera etapa, el fondo cuenta con el respaldo de Fundación Bancolombia y Fundación Bolívar Davivienda, organizaciones que participan como aliados estratégicos para poner en marcha el modelo y contribuir a su consolidación.
Entre sus principales ventajas, Potencia E permite que los estudiantes concentren sus esfuerzos en el proceso formativo sin la presión inmediata de la financiación, ofrece pagos ajustados a la capacidad económica de cada beneficiario y amplía las oportunidades para jóvenes que hoy no pueden acceder a un crédito tradicional o a una beca del 100 %.
Una respuesta a las barreras económicas
El modelo parte de una realidad que la Universidad ha identificado en sus programas de apoyo económico: actualmente, solo el 27 % de los estudiantes que se postulan a las diferentes alternativas de financiación y becas logra acceder a ellas y, aun cuando son seleccionados para una beca, el 61 % decide no hacer uso del beneficio, principalmente por las barreras económicas que les impiden asumir el porcentaje restante de la matrícula o acceder a otros mecanismos de financiación.
En este sentido, Potencia E está dirigida a dos perfiles de beneficiarios. “Por un lado, los estudiantes semilla, jóvenes que aspiran a ingresar por primera vez a la educación superior y requieren apoyo para financiar sus estudios. Por otro, los estudiantes rescate, quienes cursan los últimos semestres de su carrera y enfrentan riesgo de deserción por dificultades económicas”, explica Verónica Vallejo, líder de Inversión de Impacto y Proyectos Especiales de EAFIT. Con esta doble estrategia, el fondo busca fortalecer tanto el acceso como la permanencia, dos retos fundamentales para ampliar las oportunidades educativas.
"Colombia necesita jóvenes preparados para lo que viene en el futuro; necesita cadenas productivas robustas que puedan responder a la demanda del mundo y a la demanda local. Esto es algo que teníamos que hacer con un aliado de confianza como EAFIT", afirma María Camila Osorio Frye, directora ejecutiva de Fundación Bancolombia.
Con esta iniciativa, EAFIT busca consolidar un ecosistema de alternativas para el acceso y la permanencia en la educación superior, complementando otros mecanismos de apoyo ya existentes. Al mismo tiempo, abre una nueva posibilidad para que organizaciones, empresas y personas interesadas en la inversión de impacto participen en un modelo que busca demostrar que el rendimiento financiero y la transformación social pueden avanzar de la mano.
"La educación es la herramienta más poderosa para transformar la sociedad. Este tipo de modelos les permite a quienes tienen la capacidad y los recursos generar no solo riqueza económica, sino también riqueza social y ambiental", asegura César Rodríguez, director ejecutivo de la Corporación Inversor, entidad que acompañó a EAFIT en la definición de esta estrategia.
El modelo también busca generar evidencia sobre el impacto de este tipo de mecanismos de financiación, haciendo seguimiento a la trayectoria de los beneficiarios más allá de su paso por la Universidad. De esta manera, se espera fortalecer un esquema que pueda consolidarse y replicarse como una alternativa para ampliar las oportunidades en la educación superior.
"Esta es una excelente oportunidad para que personas, empresas y fundaciones se involucren en un sistema en el que se invierte en el joven y, cuando este comienza su vida laboral, puede devolver ese apoyo para generar más oportunidades. Así se crea un círculo virtuoso que permite financiar nuevas becas", concluye Fernando Cortés, director ejecutivo de la Fundación Bolívar Davivienda.