La incubadora On.going de EAFIT se ha consolidado como un espacio que reduce la incertidumbre de los emprendedores en etapa temprana. A través de mentoría especializada, formación tipo startup, networking y acceso a capacidades de la Universidad, el programa acompaña a estudiantes y graduados en la estructuración de sus modelos de negocio. Prueba de ello es que, entre 2023 y 2025, ha recibido más de 850 ideas y acompañado 225 emprendimientos, impactando a más de 400 emprendedores directos, de los cuales el 27 % son graduados.
Además del acompañamiento técnico, el programa promueve la construcción de comunidad y el acceso a redes de alto valor, lo que permite a los emprendedores conectarse con inversionistas, expertos y aliados estratégicos. “El diferencial de incubadoras como On.going es el acceso a mentores, pares y red”, señala señala Greysy Rodríguez Andrades, líder de Incubación en On.going, al destacar que el emprendimiento no se construye en solitario, sino en comunidad.
Desde la incubadora On.going de EAFIT se observa una transición clara hacia emprendimientos más sofisticados, en los que la tecnología, la ciencia aplicada y la innovación se convierten en motores de crecimiento. Tendencias como DeepTech, inteligencia artificial, sostenibilidad, salud y bienestar, economía creativa y plataformas digitales especializadas están redefiniendo la forma en que nacen y crecen las startup en Colombia y Latinoamérica.
“En términos de clúster, vemos una concentración en software y servicios empresariales con el 13 %, e-commerce con el 12 % y salud y bienestar con el 9 %”, afirma Greysy Rodríguez Andrades, líder de Incubación en On.going. Estas cifras muestran hacia dónde se están moviendo hoy los emprendimientos y dónde se concentran las principales oportunidades de crecimiento.
En este contexto, la inteligencia artificial se ha convertido en una infraestructura transversal que impacta sectores como la salud, la educación, el marketing y la logística, mientras que la sostenibilidad ha dejado de ser un componente adicional para convertirse en el núcleo del modelo de negocio. A esto se suman apuestas por la economía circular, el agro resiliente, las energías limpias, la salud mental y los marketplaces de nicho, que reflejan la diversidad de soluciones que hoy impulsan los emprendedores.
Para quienes tienen una idea y aún no se atreven a dar el paso, la recomendación es clara: validar, experimentar y empezar lo antes posible. “El mayor riesgo hoy no es emprender… es quedarse con la idea sin validarla”, afirma Greysy, quien destaca que el emprendimiento no inicia con un plan perfecto, sino con pequeños experimentos que permitan generar evidencia y aprender rápidamente.
Hasta el 22 de mayo, la incubadora mantiene abierta su convocatoria, sin costo, dirigida a personas mayores de 18 años con equipos de hasta tres cofundadores y al menos un integrante vinculado a EAFIT. Además del proceso de incubación, On.going ofrece a los graduados acceso a rutas de formación en emprendimiento, conexión con programas del ecosistema público y privado, oportunidades de mentoría e inversión, y articulación con iniciativas como fondos universitarios y convocatorias de ciudad y país. Para conocer más sobre On.going, se pueden consultar sus canales oficiales en LinkedIn e Instagram.
Entre la intención y la acción de emprender suelen aparecer miedos, incertidumbre y dudas sobre si vale la pena intentarlo. Al mismo tiempo, el emprendimiento está evolucionando hacia modelos más tecnológicos, sostenibles y conectados con retos reales de la industria, y las universidades cumplen un papel clave al acompañar a estudiantes y graduados en la transformación de ideas en modelos de negocio viables.
De la Universidad al mercado
Las experiencias de graduados que han pasado por la incubadora evidencian cómo el acompañamiento universitario puede marcar la diferencia en la construcción de una empresa. Pazcal, por ejemplo, es un emprendimiento enfocado en el desarrollo emocional infantil que nació en una asignatura universitaria y hoy avanza hacia el lanzamiento de su primer producto.
“El proyecto nació cuando nos preguntamos qué nos mueve de verdad y qué podría generar un impacto real en la sociedad. Entendimos que la educación emocional no es un complemento, es una base para el desarrollo”, cuentan Sofía Amaya Yepes, Juana Tamayo Velez y Manuela Jaramillo Muñoz, graduadas de Ingeniería de Diseño de Producto de EAFIT, al explicar cómo la idea surgió de la necesidad de brindar herramientas accesibles para que niños y familias gestionen sus emociones desde la primera infancia.
El proceso de emprender, sin embargo, ha estado acompañado de dudas e incertidumbre. “Emprender al inicio estuvo lleno de preguntas, sobre todo al tomar la decisión justo antes de graduarnos, pero entendimos que no hay un camino perfecto, sino uno que se va construyendo”, afirman las emprendedoras, quienes destacan el valor de la comunidad y el acompañamiento recibido en On.going para fortalecer su mentalidad emprendedora.
“Tener a alguien que te escuche, te cuestione y te dé perspectiva en momentos de duda hace toda la diferencia, porque te ayuda a ver el negocio con mayor claridad y a tomar mejores decisiones”, aseguran las graduadas, quienes ahora se preparan para el lanzamiento de Pazcalito, un peluche interactivo que ayuda a los niños de 3 a 5 años a identificar sus emociones a través de una guía de acompañamiento con preguntas, actividades y consejos que facilitan conversaciones en familia, además de una función de ruido blanco que contribuye a generar calma cuando la emoción es muy fuerte.
Otro caso es Enyoi, una EdTech que busca cerrar la brecha entre educación y empleabilidad mediante formación intensiva en habilidades digitales. Eduardo Tamayo, CEO de Enyoi y Lappiz, explica que la idea surgió al identificar una desconexión entre la academia tradicional y las necesidades del mercado laboral. “Diseñamos programas prácticos con proyectos reales y enfoque en empleabilidad para que las personas no solo aprendan, sino que consigan oportunidades”, señala.
Para Eduardo, el acompañamiento de la incubadora fue clave en la etapa temprana del proyecto. “On.going nos ayudó a estructurar mejor el modelo de negocio, entender nuestras métricas y tener una visión más estratégica del crecimiento. Más allá de lo técnico, el mayor valor estuvo en el acompañamiento y la red”, afirma, al destacar que emprender implica aprender a tomar decisiones con incertidumbre y mantener el foco en el largo plazo.
Actualmente, Enyoi se encuentra en una etapa de crecimiento y consolidación, con el objetivo de escalar su impacto y fortalecer su presencia en el mercado. De acuerdo con Eduardo, este proceso deja aprendizajes clave para quienes están pensando en emprender: empezar lo antes posible sin esperar condiciones perfectas, conversar con los clientes desde el primer momento para entender sus necesidades y rodearse de un buen equipo y mentores que aporten visión y acompañamiento en el camino.
En conjunto, estas experiencias muestran que el emprendimiento no es solo la creación de empresas, sino un proceso de aprendizaje constante en el que la validación, la resiliencia y el trabajo en comunidad son fundamentales. La apuesta de EAFIT, a través de On.going, es seguir fortaleciendo este ecosistema para que cada vez más estudiantes y graduados conviertan sus ideas en modelos de negocio estructurados.