¿Dónde desarrollar proyectos eólicos en Colombia? VENTO propone respuestas basadas en datos

Marzo 26, 2026

VENTO es un proyecto de investigación eafitense que analiza el potencial de la energía eólica en Colombia, onshore y offshore, mediante un modelo geoespacial multicriterio. La herramienta integra diferentes variables para identificar zonas viables para desarrollar proyectos y orientar decisiones informadas.

Más allá de medir la velocidad del viento, el estudio incorpora dinámicas territoriales y trabajo de campo con comunidades para comprender percepciones y posibles conflictos. Su propósito es aportar a la transición energética, reducir riesgos socioambientales y servir como insumo para diversos actores.

En Colombia, donde el viento sopla con fuerza en regiones como La Guajira y el potencial de las energías renovables cobra cada vez más relevancia, surge una pregunta clave: ¿dónde y cómo desarrollar proyectos eólicos de manera viable y sostenible? Responderla no es tan simple como medir la velocidad del viento, ya que implica entender el territorio en toda su complejidad. En ese contexto nace VENTO, un proyecto de investigación que, desde julio de 2025, busca traducir datos y realidades territoriales en decisiones más informadas para el futuro energético del país.

VENTO —Valoración Eólica Nacional a partir de Tecnologías Geoespaciales— es una iniciativa liderada por los grupos de investigación en Ingeniería y Diseño (GRID) y el Observatorio de Mercados y Empresas: Guía y Aplicaciones (OMEGA) de EAFIT, financiada por MinCiencias y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Su propósito es desarrollar una herramienta basada en sistemas de información geográfica (SIG) que permita evaluar la viabilidad de proyectos eólicos en Colombia.

“Nuestro objetivo es desarrollar una herramienta de sistema de información geográfica con un modelo multicriterio que integre dimensiones técnicas, económicas, sociales, ambientales y regulatorias, y que permita evaluar el potencial eólico, onshore y offshore (términos utilizados en la industria energética y de servicios, para definir la ubicación de actividades), para determinar la viabilidad de proyectos de generación eléctrica a partir del viento en Colombia”, explica el profesor Gilberto Osorio Gómez, coordinador de VENTO y del grupo de investigación en Ingeniería de Diseño (GRID).

A partir de este modelo multicriterio, la herramienta combina información geográfica con mapas de biodiversidad, áreas protegidas y restricciones culturales o de orden público, lo que permite identificar zonas con una viabilidad real y detallada para la generación eléctrica con recursos eólicos en Colombia. De esta manera, VENTO busca convertirse en un insumo estratégico para la planificación energética del país y aportar a la resiliencia del sistema frente a fenómenos climáticos como El Niño, al tiempo que promueve el desarrollo económico regional bajo criterios de sostenibilidad.

“La relevancia de este proyecto radica en que Colombia enfrenta retos importantes en la transición energética para integrar energías renovables no convencionales. Existe un atraso considerable en la implementación de proyectos para abastecer la demanda y, además, la generación de electricidad por medio del viento ha presentado dificultades desde el componente social”, señala John García Rendón, profesor e investigador del grupo OMEGA de EAFIT.

Una mirada integral

A diferencia de los estudios tradicionales centrados en variables técnicas, VENTO integra factores como la biodiversidad, la cercanía a redes eléctricas, las condiciones del terreno, la presencia de comunidades y las dinámicas sociales de los territorios. Este enfoque responde a lecciones aprendidas en el desarrollo de energías renovables en Colombia, donde varios proyectos no han logrado consolidarse. 

“En este proyecto no solo confluyen el análisis de datos y el software geográfico, sino también un enfoque interdisciplinario que lo hace especialmente valioso. Contamos con expertos en variables macroeconómicas, temas regulatorios, apropiación social del conocimiento e ingeniería, lo que nos permite aportar a la toma de decisiones informadas”, afirma Liliana González Palacio, investigadora y profesora de la Escuela de Ciencias Aplicadas e Ingeniería.

En el componente ambiental, el proyecto incorpora análisis rigurosos sobre ecosistemas y especies, con el fin de garantizar que la transición energética sea sostenible. “No solo buscamos dónde hay viento, sino dónde es ambientalmente viable intervenir, analizando rigurosamente variables biológicas para que la herramienta entregue recomendaciones objetivas que protejan la biodiversidad y minimicen los riesgos socioambientales desde la fase de planeación”, destaca María Camila Tobón Toro, bióloga e investigadora del proyecto.

El trabajo en territorio también ha sido clave para enriquecer el análisis. A través de visitas de campo y encuentros con comunidades, el equipo ha podido comprender mejor las percepciones y tensiones que rodean este tipo de iniciativas, especialmente en regiones como La Guajira, donde confluyen alto potencial eólico y complejas dinámicas sociales.

Este diálogo con actores locales permite incorporar variables que no siempre están presentes en los modelos técnicos, pero que resultan determinantes para la viabilidad de los proyectos, como la aceptación social, los acuerdos comunitarios o las condiciones del entorno.

VENTO también se destaca por su carácter interdisciplinario y formativo, al articular profesores, investigadores de distintas áreas y vincular estudiantes de pregrado en procesos de investigación aplicada. “Estos proyectos son valiosos para aprender. Como estudiantes, estos espacios permiten fortalecer ciertos conocimientos y, al mismo tiempo, adquirir nuevos aprendizajes”, afirma Albeiro Ceballos Córdoba, estudiante de Ingeniería Mecánica que participó en el proyecto como integrante del equipo de investigación.

En un momento en el que Colombia busca diversificar su matriz energética y avanzar hacia fuentes más limpias, este proyecto se consolida como un insumo estratégico. Al integrar datos, territorio y conocimiento interdisciplinario, VENTO no solo identifica el potencial del viento, sino que contribuye a que su aprovechamiento sea técnica, social y ambientalmente viable.

Imagen Noticia EAFIT
¿Dónde desarrollar proyectos eólicos en Colombia? VENTO propone respuestas basadas en datos
Leyenda de la imagen
En la imagen, integrantes del equipo social del proyecto, en un Focus Group con la comunidad Amaripa, en el departamento de La Guajira.
Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas
Dependencias

Innmetec, startup nacida de investigación en EAFIT y el CES, llega al escenario global al ser seleccionada como DeepTech Pioneer 2026

Marzo 5, 2026

Innmetec, startup nacida de procesos de investigación de EAFIT y la Universidad CES, fue seleccionada entre más de 4.800 postulaciones de 108 países como DeepTech Pioneer 2026 por Hello Tomorrow, uno de los escenarios más relevantes del mundo para emprendimientos de base científica y tecnológica.

Con más de una década de investigación en bioingeniería, Innmetec desarrolla implantes óseos personalizados y planeación quirúrgica digital. Su propuesta integra biomateriales avanzados, diseño a la medida del paciente y tecnología propia, reduciendo tiempos y riesgos en cirugía.

La selección de Innmetec, fortalece la presencia de Colombia en el ecosistema deeptech de América Latina. En la imagen Catalina Isaza, cofundadora de Innmetec, con un prototipo de implante.

Lo que comenzó hace más de una década como una apuesta de investigación en bioingeniería hoy alcanza un escenario global. Innmetec, una startup de base científica surgida a partir de procesos de investigación desarrollados en EAFIT y la Universidad CES, enfocada en el desarrollo de implantes óseos personalizados y soluciones de planeación quirúrgica digital, fue seleccionada como DeepTech Pioneer 2026 por Hello Tomorrow, una plataforma internacional que identifica start-ups de base científica y tecnológica con potencial de impacto en el mundo. ‎<Se editó este mensaje.

En esta edición, solo tres empresas colombianas fueron seleccionadas entre más de 4.800 postulaciones provenientes de 108 países. Innmetec es la única de Medellín y de origen universitario, un hecho que refuerza el papel de la investigación académica como motor de emprendimientos de alto impacto. Con esta selección, Colombia figura entre los cinco países de la región con más startups reconocidas como DeepTech Pioneers 2026.

Para Juliana Ortiz Marín, directora de Innovación y Transferencia de EAFIT, este logro es una señal de que Colombia puede desarrollar y comercializar tecnología de alto impacto desde sus universidades. “La selección de una spin-off con sello eafitense, nacida de procesos de investigación rigurosos liderados por dos universidades de Antioquia —las universidades CES y EAFIT— y de un trabajo articulado con la empresa, confirma que nuestras capacidades científicas y tecnológicas están a la altura de escenarios globales de alta exigencia”.

De acuerdo con la directiva, en sectores como el de dispositivos médicos, donde el país aún depende en gran medida de importaciones, este tipo de desarrollos contribuye a fortalecer las capacidades industriales nacionales, reducir la dependencia tecnológica y avanzar hacia una oferta más sofisticada. En ese proceso, añade, la transferencia tecnológica cumple un papel clave al permitir que el conocimiento generado en las universidades se consolide en capacidades productivas, nuevos mercados y empresas con potencial de crecimiento sostenible.

Desde la mirada del ecosistema nacional, Claudia Aparicio Chávez, vocera de la Alianza DeepTech, explica el alcance de la distinción: “Ser reconocido como DeepTech Pioneer no es un título honorífico, es una señal al ecosistema global de que este emprendimiento está construyendo sobre ciencia profunda y tecnología de frontera, no sobre modelos de negocio replicables”. En su concepto, esta validación abre puertas a inversionistas y aliados internacionales que, de otro modo, tardarían años en mirar hacia Colombia.

El reconocimiento se inscribe en el campo del deeptech, un tipo de emprendimiento que surge de años de investigación científica, genera propiedad intelectual y busca resolver problemas complejos con alto impacto social e industrial. A diferencia de otros modelos, estos desarrollos implican ciclos largos de maduración, altos riesgos científicos y soluciones difíciles de replicar, con capacidad para transformar sectores como la salud, la energía o los nuevos materiales.

Marcela Bernal Rendón, coordinadora de Innovación de la Universidad CES, destaca el trabajo colaborativo detrás de este proceso. “Este no es solamente un reconocimiento empresarial, es el perfecto ejemplo de que cuando nos unimos universidad, empresa, Estado, podemos hacer innovaciones en salud”. En ese sentido, subraya que los desarrollos de Innmetec ya se utilizan en clínicas y hospitales, demostrando que la investigación puede trascender el laboratorio y convertirse en soluciones reales con impacto en el sistema de salud y en la vida de las personas.


Soluciones hechas a la medida


Innmetec, cofundada por Catalina Isaza Falla, graduada de Ingeniería de Diseño de Producto, es resultado de una trayectoria que inició con el trabajo científico del Grupo de Investigación en Bioingeniería (GIB), iniciativa que articula los esfuerzos de EAFIT y la Universidad CES. De este proceso surgió posteriormente la marca SmartBone, enfocada en el diseño y creación de implantes cráneo-maxilofaciales a la medida, así como un portafolio tecnológico protegido mediante patentes y secretos industriales.

“Ser seleccionados como Deep Tech Pioneers implica que un jurado internacional de expertos valoró la base científica y tecnológica de las soluciones de Innmetec, el potencial de impacto en salud y en mercados globales, la innovación detrás de nuestros productos médicos personalizados y el enfoque en resolver necesidades clínicas no cubiertas con tecnología profunda y diferenciadora”, afirma Catalina.

Entre los desarrollos de Innmetec se encuentra PEEK+, un biomaterial poroso con hidroxiapatita que favorece la integración del hueso al implante y evita recambios frecuentes, especialmente en pacientes pediátricos. “Nuestra propuesta de valor radica en combinar tecnología digital y biomateriales, lo que nos diferencia de soluciones que solo optimizan procesos sin resolver necesidades médicas profundas”, añade la eafitense.

La empresa también consolidó una unidad propia de diseño y fabricación de dispositivos médicos personalizados, lo que le ha permitido acortar tiempos de entrega y aumentar la precisión quirúrgica. Además, abrió un Centro de Ingeniería Quirúrgica en alianza con el Hospital San Vicente Fundación, fortaleciendo la conexión entre investigación, ingeniería y práctica clínica. 

Para Melissa Londoño Ávila, jefa de Transferencia de Tecnología y Conocimiento de EAFIT, este logro reafirma años de trabajo en la consolidación de empresas de base científica. “Es un validador de que aquí hay un talento impresionante. Si clasificamos a este escenario global, es una señal de que el conocimiento que estamos generando en Colombia tiene impacto real y competitivo”, señala.

La selección como DeepTech Pioneer 2026 no solo reconoce la solidez científica y tecnológica de Innmetec, sino que también evidencia la capacidad del país para jugar en ligas de innovación avanzada. Desde Medellín, esta startup de origen universitario demuestra que la ciencia aplicada puede cruzar fronteras y posicionar a Colombia en el mapa global del deeptech.

Imagen Noticia EAFIT
La selección de Innmetec [SG3.1]fortalece la presencia de Colombia en el ecosistema deeptech de América Latina. En la imagen Catalina Isaza, cofundadora de Innmetec, con un prototipo de implante.
Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas

El Sol tiene 4.500 millones de años, y aún no lo entendemos del todo

Julio 23, 2025

Estudiar el Sol es clave para entender desde el origen de la vida hasta los riesgos de la era tecnológica. Esta estrella, de la que depende el 99.9 % de la energía del sistema solar, influye directamente en el clima terrestre, las comunicaciones satelitales y la sostenibilidad energética.

Estos y otros temas están en discusión en el Simposio IAUS400, que se realiza en EAFIT hasta este viernes 25 de julio. Más de 100 expertos de 24 países se reúnen para analizar los últimos avances en astrofísica solar y estelar. El evento, organizado por la Unión Astronómica Internacional, también incluye una agenda abierta a la ciudadanía.

Estudiar el Sol es mucho más que una curiosidad astronómica: es una necesidad para entender el presente de nuestra vida en la Tierra y prepararnos para el futuro. Este astro, del que depende el 99.9 % de la energía que alimenta el sistema solar, no solo permite que exista vida, sino que también plantea riesgos concretos para una civilización cada vez más conectada tecnológicamente. 

Con el propósito de discutir estos temas y presentar los más recientes avances en astrofísica solar y estelar, Medellín es sede del Simposio Internacional IAUS400, organizado por la Unión Astronómica Internacional, con EAFIT como institución anfitriona. En este evento se dan cita más de 100 expertos de 24 países, en una agenda que combina actividades científicas con una programación abierta a la ciudadanía. 

“Vivimos en una época de democratización del espacio, y tenemos que hacernos la pregunta de cuál debería ser el lugar de Colombia en esa dinámica. Hoy en día, no ser parte de la carrera espacial y de la exploración del espacio es como no ser parte del internet o de la inteligencia artificial, son cosas que cada vez más van a tener una incidencia directa en nuestra cotidianidad como seres humanos”, afirma Antonio Copete Villa, astrofísico y vicerrector de Ciencia, Tecnología e Innovación de EAFIT.

Uno de los grandes desafíos actuales es entender por qué la atmósfera exterior del Sol es millones de grados más caliente que su superficie. Un fenómeno que va en contra de la lógica física y que, a pesar de décadas de investigación, aún no tiene una explicación clara. “Esto no se sabe por qué pasa. Hay varias teorías, como ondas que se propagan en el Sol o pequeñas explosiones que calientan la atmósfera solar. Pero este problema lleva más de 60 años”, afirma Santiago Vargas Domínguez, investigador del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de Colombia y uno de los líderes del encuentro en EAFIT.

El comportamiento del Sol continúa siendo impredecible, lo que lo convierte en una potencial amenaza si no se monitorea de forma constante. Las tormentas solares pueden causar apagones masivos, interrumpir comunicaciones, dañar satélites y poner en riesgo misiones espaciales. “Una tormenta geomagnética puede afectarlo todo. Desde hace 60 años tenemos satélites que controlan absolutamente todo. Imaginarse una situación sin internet ni comunicaciones sería como devolvernos siglos”, advierte el profesor Santiago.

Desde su experiencia, Eliana Maritza Amazo-Gómez, astrónoma colombiana e investigadora postdoctoral del Instituto Leibniz de Astrofísica en Potsdam (Alemania), destaca el valor que tienen las estrellas como laboratorios naturales. “Nos ofrecen la oportunidad de entender la física en regímenes de presión, temperatura y gravedad extremos. Ya solo poder analizar la física en estas condiciones, tan diferentes a las de nuestra cotidianidad, es espectacular. Son fuente de energía limpia y podemos aprender de los procesos que ocurren en ellas para desarrollar formas de generación de energía más eficientes”, señala.

Más cerca del sol

Y no se trata solo de mirar al cielo desde lejos. Hoy, la humanidad está viendo el Sol como nunca antes gracias a sondas espaciales que se han acercado hasta un 10 % de la distancia entre la Tierra y el astro. “Tener una estrella en nuestro vecindario es como poder estudiar una iguana a 10 centímetros de distancia o bajo el microscopio. Por primera vez en la historia, podemos verle las barbas al Sol”, afirma Milo Buitrago Casas, investigador en el Laboratorio de Ciencias del Espacio en la Universidad de California en Berkeley.

Milo lidera una misión aprobada por la NASA que consiste en lanzar un telescopio de rayos X a bordo de un cohete para observar el Sol en tiempo real, justo en el preciso momento en que ocurra una explosión solar. Esto es posible gracias a un sistema de detección temprana que busca anticipar estos eventos. “Desde el punto de vista práctico sería increíble si podemos predecir explosiones solares. Eso tendría impactos directos en salvar tecnología espacial o en evitar los famosos apagones en radio. Pero desde el punto de vista científico, también es valiosísimo porque nos ayuda a entender mejor la física de las explosiones solares, ya que no todas son iguales”, señala.

Colombia, además de ser la sede del IAUS 400, tiene un papel cada vez más relevante en la investigación solar. Su ubicación geográfica privilegiada favorece el desarrollo de telescopios de radio y otros instrumentos de observación. “Contamos con expertos colombianos, tanto en el país como en el exterior, para consolidar este campo. Solo falta decidirnos a invertir en proyectos de desarrollo tecnológico”, afirma Eliana.
Así, desde Medellín y con una comunidad científica diversa y colaborativa, el país se suma al desafío global de entender la estrella que nos da vida. Un esfuerzo que combina ciencia, educación y tecnología para responder a preguntas tan urgentes como el futuro de la humanidad.

La programación del Simposio se extenderá hasta este viernes 25 de julio, así como los talleres para colegios, charlas, observaciones solares con telescopios y proyecciones en el domo del Observatorio Astronómico Nacional. Todo esto acompañado por un componente académico donde se abordan fenómenos como el clima espacial, las tormentas solares y la evolución estelar.

Imagen Noticia EAFIT
La comunidad académica y la ciudadanía participan en la agenda del IAUS400.
Leyenda de la imagen
La comunidad académica y la ciudadanía participan en la agenda del IAUS400.



Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas
Dependencias

¡Más potencia, más ciencia! Así se renueva Apolo, la supercomputadora de EAFIT

Julio 1, 2025

Con Apolo 3, el Centro de Computación Científica de EAFIT da un salto tecnológico. Esta nueva versión duplica su capacidad de procesamiento y almacenamiento, abriendo nuevas posibilidades para desarrollar modelos de inteligencia artificial, hacer predicciones, entre otras tareas.

Además de su potencia, Apolo 3 es más eficiente energéticamente y puede atender a más usuarios. Esta infraestructura informática se integra al ecosistema de investigación de la Institución para facilitar simulaciones avanzadas, agilizar procesos y reducir los costos de los proyectos científicos.

En el cuarto piso del bloque 19 de EAFIT, entre gabinetes, cables y un sistema de aire acondicionado de precisión, se encuentra el corazón tecnológico que impulsa buena parte de la ciencia que allí se produce: Apolo. Este Centro de Computación Científica, que nació hace más de una década, ha evolucionado silenciosamente hasta convertirse en una de las infraestructuras más potentes de su tipo en la región. Ahora, con la llegada de su tercera versión —Apolo 3—, que cuenta con mejor capacidad de procesamiento y almacenamiento, múltiples disciplinas podrán abordar problemas complejos que requieren análisis detallados.

“La versión más reciente representa una importante actualización tecnológica. Ofrece más capacidad de cómputo, mayor eficiencia energética y puede atender a más usuarios. Esta mejora es clave para enfrentar nuevos desafíos como el desarrollo de modelos de inteligencia artificial, predicciones del clima y del tráfico, el análisis del crecimiento urbano, innovaciones en agricultura y productividad, entre otros”, afirma Edison Valencia Díaz, profesor de la Escuela de Ciencias Aplicadas e Ingeniería de EAFIT, quien pronto asumirá la coordinación del Centro.

La función principal de Apolo es apoyar el trabajo con grandes volúmenes de datos y cálculos complejos que, en una computadora común, podrían tardar años en completarse y resultarían demasiado costosos. Esta capacidad es útil en estudios sobre el impacto del cambio climático, investigaciones sobre las ciudades en el futuro, desarrollo de nuevos medicamentos y tratamientos, alimentos más saludables, técnicas agrícolas sostenibles, estrategias para reducir la contaminación, entre muchos otros temas.

“En la supercomputación se aprovechan las características de los datos y de las operaciones para dividir las tareas entre múltiples unidades de procesamiento de manera paralela. La principal diferencia entre la supercomputación y los servidores y equipos convencionales es que los equipos de supercómputo están optimizados para realizar cálculos con mayor eficiencia”, explica Juan Guillermo Lalinde Pulido, profesor e investigador eafitense del Área de Ciencias Fundamentales, quien ha sido coordinador científico del Centro de Computación Científica Apolo.

Para Laura Sánchez Córdoba, coordinadora técnica del Centro, esta nueva versión representa un salto cualitativo en el poder de cómputo disponible para la comunidad académica y científica de la Universidad, así como para aliados y usuarios de la industria: “A nivel de aceleración, este nuevo clúster incorpora dos GPUs NVIDIA H100 NVL, consideradas actualmente como unas de las más potentes del mercado para aplicaciones en inteligencia artificial, cómputo de alto rendimiento (HPC) y simulaciones físicas. Estas reemplazan a las 4 GPUs K80 y 3 V100 del sistema anterior, cuya arquitectura ya no estaba alineada con las exigencias actuales de eficiencia, ancho de banda y soporte de bibliotecas modernas”.

El equipo que opera el Centro de Computación Científica Apolo está conformado por profesionales y estudiantes de pregrado en Ingeniería de Sistemas e Ingeniería Matemática. Este grupo se encarga de la administración y mantenimiento del sistema, la instalación de software científico y la atención personalizada a los usuarios. Gracias a esta estructura organizativa, junto con un monitoreo constante las 24 horas del día, Apolo no solo es una infraestructura poderosa, sino también una herramienta confiable, estable y adaptada a las necesidades del presente y del futuro de la investigación.

Una historia que se escribe desde 2012


El Centro de Computación Científica Apolo comenzó su historia en 2012 con una donación de Purdue University, y desde entonces ha evolucionado con base en tres principios fundamentales: facilitar el acceso a los investigadores sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados, ofrecer acompañamiento especializado y ser un espacio formativo para estudiantes.

El profesor Juan Guillermo Lalinde lo resume así: “Apolo, al ser la primera infraestructura informática que EAFIT pone a disposición de sus investigadores, ha tenido un papel fundamental en la transformación de la cultura de investigación, al permitir ejecutar simulaciones que aceleran los procesos científicos. Actualmente, muchos grupos de investigación utilizan los recursos del centro, y también se está ofreciendo el servicio a estudiantes y emprendimientos para promover el uso de la computación de alto rendimiento”.

Uno de los mayores aportes de Apolo ha sido democratizar el acceso a esta tecnología. En el pasado, los investigadores debían adquirir sus propios equipos y encargarse de su gestión. Hoy, pueden acceder a un sistema compartido, eficiente y respaldado por un equipo técnico especializado, lo que ha permitido ampliar el alcance de sus proyectos.

El Apolo fue una pieza esencial para avanzar en las investigaciones de la Alianza Genómica de Medellín, en donde EAFIT, la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional, unieron esfuerzos para impulsar un proyecto de secuenciación del genoma humano de personas mayores de 100 años. En este caso, la Institución puso al servicio el supercomputador para la depuración de datos masivos generados en el transcurso de la investigación. También resultó fundamental para una investigación del Grupo CIBIOP (Centro de Estudios de Investigación en Biotecnología) acerca del Efecto de modificaciones de las cadenas carbonadas sobre el comportamiento elástico y de fase de bicapas lipídicas mediante dinámica
molecular. Otra investigación en la que el Apolo resultó fundamental, fue la investigación sobre gusanos antárticos, realizada por científicos de EAFIT y la UdeA, uno de los aportes de la Universidad fue el análisis bioinformático de los datos recolectados.

La experiencia acumulada no solo ha fortalecido el desarrollo de Apolo como recurso estratégico de la Vicerrectoría de Ciencia, Tecnología e Innovación, sino que también ha contribuido al posicionamiento de EAFIT en escenarios internacionales. Esta trayectoria ha sido posible gracias a una visión clara: permitir que los investigadores se concentren en sus preguntas científicas, mientras el centro les brinda el soporte técnico necesario. Como lo expresa el profesor Edison Valencia, “Apolo no es solo una infraestructura: es una invitación a crear, descubrir y transformar. Y si lo hacemos juntos, la ciencia será la fuerza que sostenga lo mejor de este mundo: la vida”.

Imagen Noticia EAFIT
¡Más potencia, más ciencia! Así se renueva Apolo, la supercomputadora de EAFIT
Leyenda de la imagen
Desde su creación en 2012, el Centro de Computación Científica Apolo ha transformado la forma de investigar en EAFIT.
Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas

Alianza Simdesign logra su quinta patente en dispositivos médicos con videolaringoscopio de bajo costo

Mayo 27, 2025

La Superintendencia de Industria y Comercio otorgó una patente a un videolaringoscopio diseñado por las universidades EAFIT, CES y el Hospital Pablo Tobón Uribe, instituciones que conforman la alianza Simdesign. El dispositivo mejora la intubación endotraqueal en situaciones médicas críticas gracias a su diseño anatómico y a la incorporación de una cámara.

El videolaringoscopio, reutilizable y de bajo costo, permite realizar intubaciones más seguras, rápidas y precisas, incluso por personal con menor experiencia. Esta es la patente número 74 para EAFIT y la quinta que se concede en el marco de esta alianza. 
 

¿Cómo hacer que el proceso de intubación sea más rápido, seguro y accesible? Esta fue la pregunta que, en su práctica diaria, se planteó el médico anestesiólogo José Fernando Arango Aramburo, y que se convirtió en el punto de partida de una colaboración interdisciplinaria que, años después, daría como resultado un dispositivo innovador. Hoy, ese esfuerzo ha sido reconocido con la concesión de una patente para el  Videolaringoscopio con cuerpo central anatómico y valva angulada para alineación variada traqueal, desarrollado por las universidades EAFIT, CES y el Hospital Pablo Tobón Uribe. Una solución creada para responder a una necesidad urgente en los contextos médicos más exigentes.


La patente, otorgada por la Superintendencia de Industria y Comercio, reconoce el nivel inventivo, la novedad y la aplicabilidad industrial del dispositivo creado por José Fernando Arango Aramburo, Juan Felipe Isaza Saldarriaga, Helmut Trefftz Gómez, Christian Andrés Díaz León, David Carmona Zapata, Tatiana Sierra Montoya, Iván Darío Montoya Serna y María José Londoño Jaramillo. A diferencia de los laringoscopios tradicionales, este videolaringoscopio cuenta con una cámara integrada que permite al personal médico visualizar en tiempo real la vía aérea del paciente, lo que reduce el riesgo de errores durante la intubación.


“Cualquier persona que requiera un procedimiento con anestesia general necesita ser intubada. Cuando este procedimiento no se realiza correctamente y a tiempo, pueden ocurrir consecuencias graves, como la muerte del paciente por falta de ventilación, especialmente en situaciones de urgencia médica. También pueden presentarse complicaciones como la pérdida de dientes al insertar el dispositivo o lesiones en las cuerdas vocales, que podrían afectar la capacidad de hablar. Con nuestro dispositivo, la intubación se puede hacer de forma más fácil, ágil y segura”, explica Juan Felipe Isaza Saldarriaga, profesor de la Escuela de Ciencias Aplicadas e Ingeniería de EAFIT y uno de los inventores de esta tecnología.


Al respecto, David Carmona Zapata, docente e investigador de la Universidad CES, complementa diciendo que “el uso de este videolaringoscopio amplía las posibilidades de atención de pacientes con vía aérea difícil, facilitando una intubación precisa en menos tiempo. Esto reduce el riesgo de intubaciones esofágicas o monobronquiales, disminuyendo así las complicaciones asociadas al procedimiento”.


El desarrollo del videolaringoscopio fue posible gracias al trabajo colaborativo e interdisciplinario en el marco de la alianza Simdesign, un proyecto de más de diez años entre las tres instituciones mencionadas. El doctor José Arango aportó su experticia cínica desde el inicio del proyecto; los investigadores del CES contribuyeron al desarrollo conceptual y funcional del dispositivo, a partir de diferentes prototipos. “Desde el equipo de ingenieros de EAFIT proporcionamos conocimiento en diseño del dispositivo médico, evaluación y validación, cumpliendo no solo con los requerimientos clínicos, sino también con los de seguridad y otros estándares que deben aplicarse a este tipo de desarrollos”, señala Christian Andrés Diaz León, profesor de la Escuela de Artes y Humanidades de EAFIT e inventor. 


Tecnología médica al servicio de todos


Entre las principales ventajas del videolaringoscopio se encuentra su capacidad para conectarse a computadores, tabletas o celulares de uso comercial, lo que lo convierte en una alternativa accesible frente a otras opciones del mercado, que suelen tener altos costos y requerimientos técnicos especializados. Esta característica fue clave durante la pandemia de COVID-19, cuando se fabricaron y distribuyeron más de 200 unidades a instituciones de salud en todo el país.


Para EAFIT, esta es la patente número 74 concedida y representa un hito en su estrategia de transferencia tecnológica. A través de su spin-off Inmetec, el videolaringoscopio ya está licenciado para su comercialización, con el propósito de ampliar su implementación en hospitales y centros de atención médica en Colombia.


“Esta patente nos demuestra que el trabajo con aliados nos impulsa a desarrollar soluciones interdisciplinarias que nos permiten llevar al mercado la ciencia, la tecnología y la innovación. Contamos con un ecosistema dinámico, en el que los desarrollos que realizamos llegan efectivamente al sector real, especialmente al sector salud” afirma Natalia Raigoza Rodríguez, coordinadora de Transferencia de Tecnología y Conocimiento de EAFIT.


Este dispositivo también es un ejemplo del potencial que tiene la ciencia y la tecnología universitaria para ofrecer respuestas concretas a los desafíos del entorno. A pesar de no contar con programas de formación en medicina, EAFIT ha demostrado, mediante sus alianzas estratégicas, una destacada capacidad para incidir en el sector salud a través de la ingeniería, el diseño y la innovación.


En definitiva, esta patente no solo valida la calidad técnica y científica del videolaringoscopio, sino que también refuerza la importancia del trabajo colaborativo entre la academia y el sector empresarial para transformar el conocimiento en impacto real para la sociedad.
 

Imagen Noticia EAFIT
Durante la pandemia se produjeron más de 200 unidades del videolaringoscopio, que hoy está licenciado a la spin-off Inmetec para su comercialización en Colombia.
Leyenda de la imagen
Durante la pandemia se produjeron más de 200 unidades del videolaringoscopio, que hoy está licenciado a la spin-off Inmetec para su comercialización en Colombia.
Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas
Idioma Noticias
Dependencias

Profesoras de EAFIT llevarán el desarrollo de software en la nube a San Andrés, Providencia y Santa Catalina

Febrero 2, 2024

La profesora Paola Andrea Noreña Cardona recibió el premio Mujeres en la Ciencia 2023 del Grupo L’Oréal, gracias a un proyecto que busca promover el desarrollo de software en la nube en territorios con tecnología fluctuante o limitada. 

El propósito es cerrar la brecha de acceso de esos sectores al mundo digital para que aprovechen sus capacidades, construyan soluciones digitales y se beneficien de nuevos recursos.

 

2 de febrero de 2024

​​En noviembre del año 2020, en medio de la pandemia por covid-19, el huracán Iota avanzó por el mar Caribe dejando un rastro de destrucción a su paso, incluidas las islas colombianas de San Andrés Providencia y Santa Catalina, que estuvieron incomunicadas con el resto del país por varios días. Hoy, cinco años después y en el camino a su recuperación, el archipiélago cuenta con paneles solares que suministran energía, así como con zonas con internet satelital para el uso de sus habitantes. 

Sin embargo, sigue siendo una infraestructura débil y fluctuante que limita el acceso a la tecnología en diferentes dimensiones. Ahí fue donde Paola Andrea Noreña Cardona, profesora de la Escuela de Ciencias Aplicadas e Ingeniería de EAFIT, se preguntó cómo llevar el desarrollo del software a este tipo de zonas vulnerables, y formuló un proyecto que fue reconocido, a finales de 2023, en la edición número 25 del Premio Para las Mujeres en la Ciencia de L’Oréal Groupe, entregado en colaboración con el Ministerio de Ciencias, Tecnología e Investigación, Icetex y la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Nacional de Cooperación con la Unesco. 

Modelo de sostenibilidad humana en productos de desarrollo de software con infraestructura limitada es el nombre de la iniciativa, reconocida en la categoría Ciencias de la Computación junto a otros 10 proyectos liderados por mujeres de todo el país y uno proveniente de Perú.  

"Trabajamos desde hace varios años en este programa que brinda becas a mujeres científicas para que terminen posgrados y doctorados porque creemos que ayuda a dar visibilidad y, además, sirven de ejemplo para las futuras científicas", manifiesta Alberto Mario Rincón, director general de L'Oréal Groupe para Centroamérica y Región Andina.

¿En qué consiste? 

Se trata, en palabras de Paola Andrea, de una propuesta para promover el uso de la infraestructura en la nube y las prácticas sostenibles en el desarrollo de software, mediante un modelo de largo plazo que les permita a los habitantes —inicialmente de Providencia—capacitarse en este campo y realizar sus propios desarrollos. “Muchos de los jóvenes de ese departamento tienen que salir de la Isla a buscar un mejor futuro. Lo que queremos mostrarles es que es posible que puedan encontrar un camino profesional y aportar al crecimiento de su comunidad desde allí mismo”, agrega. 

El proyecto, en el que también participarán las eafitenses Liliana González Palacio y Elizabeth Suescún Monsalve, cuenta con varias etapas. La primera incluye un sondeo de la infraestructura actual con la que cuenta el territorio para reconocer cuál es su estado, cómo se puede mejorar y qué tipo de inversión se debe hacer para potenciar las capacidades. También participarán estudiantes del Semillero en Ingeniería de Software​. 

También contempla un momento de evaluación de los recursos de hardware con los que cuentan los habitantes y, a partir de allí, se proveerá un espacio en línea con tecnologías accesibles con las que se podrán adelantar desarrollos de software. La ventaja de que esté en la nube es que permitirá que, en caso de que se caiga el internet, puedan continuar trabajando en sus aplicativos y, posteriormente, subirlos a la nube. 

Cuando se trata de conectar comunidades y generar oportunidades de educación y trabajo, lo digital lo puede hacer posible. Para muchos de nosotros esto es natural, pero en otros contextos no es así, como en Providencia, un lugar remoto si lo comparamos con una gran ciudad y donde necesitan un plan en materia de temas digitales”, expresa la investigadora Elizabeth Suescún, quien agrega que la comunidad de ese sector requiere estar en la misma página de la sociedad digital, aprovechar sus capacidades para construir soluciones digitales y beneficiarse de los recursos con los que cuenta. Con este proyecto nos estamos comprometiendo a crear y a capacitar a su comunidad bajo un modelo de sostenibilidad humana”, concluye.  

En 2020 otra profe eafitense también obtuvo el premio Mujeres en la Ciencia ​ 

En diciembre del año 2020 un total de 14 científicas obtuvieron este mismo reconocimiento por parte del Grupo L’Oréal. Entre ellas estaba la profesora eafitense Laura Sierra, quien fue premiada por su investigación con el microbiota intestinal, la nutrición durante el embarazo y la lactancia, y el desarrollo cognitivo de los bebés a partir del uso de ingredientes biológicos innovadores.  

Mayores informes 
Alejandro Gómez Valencia 
Área de Contenidos EAFIT 
Departamento de Comunicación 
Teléfono: 57 604 2619500 ext. 9931 
Correo electrónico: jgomez97@eafit.edu.co 

Imagen Noticia EAFIT
Foto Gobernación de San Andrés usada para la noticia Profesoras de EAFIT llevarán el desarrollo de software en la nube  a San Andrés, Providencia y Santa Catalina
Leyenda de la imagen
Como parte del proyecto, las investigadoras de EAFIT comenzarán a hacer un rastreo de casos exitosos en el mundo, especialmente en Panamá, para reunir experiencias y aprendizajes que permitan fortalecer el modelo propuesto. Foto Gobernación de San Andrés.
Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas
Idioma Noticias
Dependencias

Innovación universitaria ofrece simulación de entornos quirúrgicos con realidad virtual

Octubre 14, 2025

•    Las universidades EAFIT, CES y el Hospital Pablo Tobón Uribe, instituciones que conforman la alianza Simdesign, firmaron un licenciamiento con SkillsUp para transferir una tecnología de realidad virtual que simula entornos quirúrgicos y permite entrenar a técnicos biomédicos y radiólogos.

•    Esta herramienta permite reducir tiempos en el quirófano, minimizar la exposición a la radiación y mejorar la precisión en la toma de imágenes. El licenciamiento marca un paso clave al convertir un desarrollo universitario en una solución comercial con impacto en el sector salud. 

Las universidades EAFIT y CES, junto con el Hospital Pablo Tobón Uribe, firmaron un acuerdo de licenciamiento con la empresa SkillsUp para llevar al mercado una tecnología basada en realidad virtual que fortalece la formación en el sector salud. El desarrollo, fruto de años de investigación, permite recrear entornos quirúrgicos para entrenar a técnicos biomédicos y radiólogos en el uso del intensificador de imágenes, también conocido como arco en C, un dispositivo que permite la toma de imágenes radiológicas.

Esta innovación responde a una necesidad concreta en los quirófanos: reducir el tiempo de los procedimientos, minimizar la exposición a la radiación y mejorar la precisión en la toma de imágenes. “La solución usa realidad virtual para recrear un entorno quirúrgico, el manejo del intensificador y la interacción con el paciente, lo que permite a los técnicos simular la toma de imágenes radiológicas y verificar si, para cada una de las posiciones, pueden tomar la imagen adecuada”, explica Christian Andrés Diaz León, profesor de la Escuela de Artes y Humanidades de EAFIT.

El desarrollo de esta herramienta es el resultado de un proceso de investigación que comenzó en 2005 en el laboratorio de realidad virtual de EAFIT, enfocado en simulación para entrenamiento médico. Con los años, el trabajo evolucionó hacia la ortopedia, la laparoscopia y la anestesiología, hasta consolidarse en soluciones como este simulador especializado en el uso del intensificador de imágenes. Este avance ha permitido reemplazar métodos tradicionales de formación, como clases magistrales o prácticas en escenarios reales con pacientes, por entornos seguros e inmersivos.

Una oportunidad para el aprendizaje experiencial

El proyecto también representa una oportunidad de aprendizaje aplicado para los estudiantes. Gran parte del desarrollo fue realizado por integrantes del semillero de investigación Diseño para Experiencias Interactivas e Inmersivas de EAFIT, quienes participaron en tareas de modelado 3D, programación y diseño de interfaces, con el apoyo de estudiantes de Ingeniería de Diseño de Producto. Esto les permitió enfrentarse a dinámicas cercanas a la industria, con entregables, clientes reales y exigencias técnicas propias del mercado.

Una de ellas es Mariana López Ochoa, estudiante del pregrado en Diseño Interactivo de EAFIT, quien se desempeñó como project manager. “Fue una experiencia retadora, pero profundamente satisfactoria porque me permitió ver de forma tangible el resultado de varios años de estudio integrados con las realidades de la industria. Poder graduarme con un proyecto innovador y licenciado en mi hoja de vida es muy valioso”, señala.

Para SkillsUp, compañía con más de diez años de experiencia en formación disruptiva, el licenciamiento significa un paso estratégico.

 “El licenciamiento y la alianza es muy positiva para SkillsUp porque los nombres que respaldan el producto son muy importantes, y favorecen tanto a la venta del producto como a la reputación de la empresa. De otro lado, está la rigurosidad técnica de dos universidades y de uno de los hospitales más renombrados de Latinoamérica. Esto da confianza en que el producto tiene la rigurosidad y solidez académica suficiente”, afirma Mauricio Uribe Valencia, CEO de SkillsUp y graduado eafitense de la Especialización en Finanzas y de la Maestría en Administración.

Los planes a futuro

Con la firma del licenciamiento, se prevé dos etapas de lanzamiento. La primera se llevará a cabo de forma presencial en entidades de salud de Medellín y el Valle de Aburrá, donde se implementarán cursos acompañados de lentes de realidad virtual. En una segunda fase, los contenidos estarán disponibles de forma completamente virtual, lo que permitirá ampliar el alcance a toda Latinoamérica. Ya existen acercamientos con redes hospitalarias en México interesadas en incorporar la solución.

Este tipo de iniciativas, que nacen de las convocatorias de alistamiento comercial hechas por la Universidad, son clave para cerrar la brecha entre la investigación universitaria y las necesidades reales del mercado. 

“Después del acuerdo, nuestro papel es apoyar a SkillsUp en la comercialización, que se realiza principalmente a través de cursos de formación. Ese acompañamiento consiste en impulsar la visibilidad del producto, fortalecer su posicionamiento en el mercado y demostrar que cuenta con el respaldo académico y científico de EAFIT, del Hospital Pablo Tobón Uribe y del CES”, explica Melissa Londoño Ávila, jefa de Transferencia de Tecnología y Conocimiento de EAFIT.

Además del impacto en la formación médica, agrega Melissa, la alianza demuestra el valor de la colaboración entre academia e industria. Mientras las universidades se especializan en generar conocimiento y tecnología, las empresas tienen la capacidad de llevarlo al mercado y escalarlo. Este trabajo conjunto también resuelve problemas concretos del sistema de salud, como la falta de escenarios seguros de entrenamiento o la necesidad de actualizar habilidades técnicas con frecuencia.

Con este proyecto, la alianza Simdesign reafirma el potencial de la investigación aplicada y la formación interdisciplinaria. La tecnología desarrollada no solo mejora los procesos de enseñanza en el área de la salud, sino que también proyecta a Colombia como un actor relevante en la innovación médica con proyección regional.
 

Imagen Noticia EAFIT
Foto sobre simulación de entornos quirúrgicos
Leyenda de la imagen
Con esta herramienta inmersiva, los profesionales en formación pueden afinar sus habilidades antes de enfrentarse a procedimientos reales.
Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas
Idioma Noticias
Dependencias

Bottom y Air4U lanzan al mercado purificadores de aire con tecnología de nanofibras

Septiembre 4, 2025

El purificador de aire Air4U Bottom integra filtros de nanofibras desarrolladas por Bottom, spin-off eafitense, que potencian la captura de partículas ultrafinas, mejoran la calidad del aire en áreas de hasta 30 m², y contribuyen a eliminar virus, bacterias y malos olores.

Bottom desarrolla soluciones innovadoras en filtración, textiles funcionales y materiales avanzados. Su pertinencia radica en responder a problemas como la contaminación ambiental y en abrir oportunidades para que Colombia produzca tecnología competitiva.

Respirar aire limpio en medio de una ciudad cada vez más congestionada y contaminada parece un lujo. Sin embargo, en Medellín ese anhelo empieza a hacerse realidad gracias a una alianza clave. El lanzamiento de un purificador de aire por parte de la start-up Air4U, con filtros desarrollados por Bottom, spin-off eafitense, marca un hito en la transferencia de conocimiento desde la academia hacia la sociedad.

Las membranas creadas por Bottom, elaboradas con nanofibras, tienen la capacidad de atrapar partículas ultrafinas sin afectar la respiración ni el flujo de aire. Estas características las hacen ideales para equipos domésticos de purificación como Air4U Bottom, que en 30 minutos genera un ambiente fresco en áreas de hasta 30 m², eliminando virus, bacterias y malos olores.

El respaldo de la Universidad fue clave para hacer posible este proceso. Como lo explica Antonio Julio Copete Villa, vicerrector de Ciencia, Tecnología e Innovación de EAFIT. “En nuestro sistema de ciencia, tecnología e innovación, y en particular en el área de transferencia de tecnología y conocimiento, tenemos muy claro que la apuesta es por tecnologías que apuntan a resolver problemas reales de organizaciones, personas y comunidades de manera tangible”, afirma.

Bottom surgió tras más de una década de investigación en materiales y nanotecnología dentro del Grupo de Investigación en Ingeniería de Diseño (GRID) de la Universidad. Gracias a su conocimiento en nanofibras, ha desarrollado membranas con propiedades avanzadas que no solo se enfocan en la filtración, sino también en aplicaciones como textiles funcionales, recubrimientos antibacteriales y auto limpiantes, o sistemas de separación de agua y aceite.

La idea tomó forma con las investigaciones de la profesora Mónica Lucía Álvarez Laínez, de la Escuela de Ciencias Aplicadas e Ingeniería de EAFIT, quien exploraba técnicas de electrospinning para fabricar nanofibras. Sus primeras aplicaciones estaban orientadas a comprender fenómenos físicos y a diseñar filtros para atrapar contaminantes. Como recuerda ella: “Empezamos a trabajar en membranas que pudieran atrapar material particulado muy fino, pero sin afectar la calidad de la respiración. Eso se puede modular desde el propio diseño de la membrana”. Ese fue el punto de partida para los desarrollos que hoy llegan al mercado.

En el proceso también fue fundamental la participación de estudiantes que se vincularon desde etapas tempranas de su formación. Andrés Felipe Zapata, actual director técnico de Bottom, afirma: “De alguna manera, cuando uno estudia o hace un desarrollo en el laboratorio, busca que eso tenga un impacto en la calle o en el mercado, y la spin-off fue el trampolín para aplicar todo el conocimiento que adquirí y materializarlo en productos del mercado”. 

La pandemia aceleró la consolidación de estos avances. En ese momento crítico, Bottom recibió apoyo de Minciencias para adquirir un equipo de producción semiindustrial, único en el país, que permitió escalar la fabricación de membranas. Así, lo que antes era posible solo en el laboratorio se convirtió en una capacidad real de producción para atender necesidades del mercado en tiempo récord.

De la investigación al emprendimiento

Este camino estuvo acompañado por el área de Transferencia de Tecnología y Conocimiento de EAFIT. Melissa Londoño Ávila, jefa de esta área, destaca que en este proceso “fue importante transformar la mentalidad de la investigadora y el equipo de trabajo, ayudarlos a dar el salto hacia el emprendimiento, a dejar de ver el laboratorio como un límite y entenderlo como el inicio de un camino empresarial”. Ese cambio permitió que el conocimiento académico se transformara en la spin-off independiente que hoy es Bottom.

La consolidación de esta empresa no solo representa un logro institucional, sino también una oportunidad para el país. En un mercado global de filtros de aire que se estima alcanzará los 4.300 millones de dólares en 2026, Bottom se posiciona como pionera en nanofiltración en Colombia, con ventajas competitivas frente a productos importados y con la capacidad de responder a necesidades locales.

El purificador desarrollado con Air4U es apenas el inicio de un portafolio que seguirá creciendo. La historia de Bottom demuestra que es posible producir nanotecnología de clase mundial en Medellín y llevarla a la vida cotidiana. Con cada alianza y con cada nuevo producto, se reafirma que la ciencia hecha en Colombia puede ser motor de innovación, emprendimiento y bienestar social.

Conoce más sobre Bottom Aquí.

Imagen Noticia EAFIT
Bottom, spin-off pionera en nanofiltración en Colombia, aplica nanotecnología para la solución de problemas.
Leyenda de la imagen
Bottom, spin-off pionera en nanofiltración en Colombia, aplica nanotecnología para la solución de problemas.
Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas

¡Cuarta temporada de Kratos! EAFIT y Postobón renuevan su alianza para promover la innovación y el talento joven

Septiembre 3, 2025

La alianza entre EAFIT y Postobón, a través del programa Kratos, celebra su cuarta temporada (2025-2027) tras más de siete años de trabajo conjunto. Durante este tiempo, 280 estudiantes de diversas disciplinas han participado en 13 proyectos de alto impacto que conectan la academia con la industria.

Con esta renovación, ambas instituciones reafirman su compromiso con la formación integral y el aprendizaje experiencial. Kratos se consolida como un escenario en el que el talento joven encuentra oportunidades reales para aplicar sus conocimientos y desarrollar soluciones.

El lanzamiento a la estratósfera de una Manzana Postobón es solo uno de los hitos que marcan la historia del programa Kratos, una iniciativa que desde 2017 ha unido a EAFIT y Postobón en la tarea de transformar el aprendizaje en proyectos aplicados. Con la renovación de la alianza para el periodo 2025-2027, comienza una nueva temporada que reafirma la confianza en el talento joven y en la fuerza de la colaboración entre la academia y la empresa.

Durante el acto protocolario, realizado en la plazoleta del bloque 20 de la Universidad, se destacó la importancia de dar continuidad a una iniciativa que ha vinculado a más de 280 estudiantes de distintas disciplinas en 13 proyectos de alto impacto. Kratos ha permitido que el conocimiento académico se materialice en desarrollos como vehículos electro solares y de tracción humana, estrategias organizacionales, microsatélites, entre otros. 

Antonio Copete Villa, vicerrector de Ciencia, Tecnología e Innovación de EAFIT, resaltó el valor de esta alianza para la institución y para el ecosistema de innovación. “Renovar esta alianza es fundamental para el futuro de la Universidad y para la visión que compartimos con nuestros aliados: una educación que conecta el conocimiento con la práctica, la innovación con la sostenibilidad y el aprendizaje con el desarrollo del país", dijo.

Por su parte, Juan Sebastián Barrientos Saldarriaga, vicepresidente de Asuntos Jurídicos y Corporativos de Postobón, destacó la visión transformadora de este trabajo conjunto: “Desde Postobón nos tomamos la vida con esa visión posibilista que tiene EAFIT, su rectora y sus profesores, y que inculcan en los estudiantes. Crear un espacio donde podamos creer en los jóvenes colombianos, dándoles un entorno y herramientas para que se imaginen el mundo de una mejor manera, trabajen en equipo y haga florecer la inteligencia colectiva, es lo que genera progreso y desarrollo”.

Un laboratorio para transformar ideas en soluciones

El evento incluyó una conversación entre directivos, mentores y estudiantes que compartieron su experiencia en Kratos y reflexionaron sobre el impacto de esta iniciativa. Los participantes coincidieron en que la alianza representa confianza y visión de futuro, ya que es un espacio en el que la educación, la empresa y los jóvenes se encuentran para construir país.

Imagen Noticia EAFIT
Estudiantes y representantes de EAFIT y Postobón celebraron el inicio de una nueva temporada de Kratos en la plazoleta del bloque 20.
Leyenda de la imagen
Estudiantes y representantes de EAFIT y Postobón celebraron el inicio de una nueva temporada de Kratos en la plazoleta del bloque 20.


En el diálogo se abordaron temas como la educación experiencial, la innovación abierta, la sostenibilidad y la importancia de formar talento con propósito. También se resaltó el rol de Kratos como un laboratorio en el que los estudiantes pueden equivocarse, aprender y volver a intentarlo, bajo la guía de sus mentores y el acompañamiento de la Universidad y la empresa.

Cristina Vélez Valencia, decana de la Escuela de Administración de EAFIT, subrayó el espíritu que caracteriza al programa. “Kratos es un laboratorio de innovación radical. El trabajo de los estudiantes es hacernos pensar en cosas que jamás se nos han ocurrido, las posibilidades más absurdas que terminan siendo soluciones. Nosotros, como adultos del proceso, estamos aquí para acompañar y contener, pero el verdadero valor está en permitirles a los estudiantes pensar en nuevas formas de resolver problemas”.

Desde la perspectiva de los mentores, la experiencia ha sido igualmente enriquecedora. José Luis Barrera, gestor de proyectos y mentor de Kratos, señaló que “el reto número uno es crear el equipo para asumir los desafíos. Cuando una empresa plantea un proyecto, los estudiantes empiezan a cambiar su mentalidad, porque entienden que lo aprendido puede transformarse en productos y soluciones que generan valor para la sociedad”.

Los estudiantes también compartieron cómo este espacio ha marcado su formación. Samuel Díez, estudiante de Administración de Negocios, y Juanita Botero, estudiante de Ciencias Políticas, coincidieron en que hacer parte de Kratos les ha permitido desarrollar habilidades blandas, asumir liderazgos, gestionar proyectos y participar en competencias internacionales que ponen a prueba lo aprendido en las aulas.

Con la apertura de su cuarta temporada, Kratos reafirma su papel como puente entre la academia y la industria, y como una plataforma que proyecta a las nuevas generaciones de profesionales. La renovación de esta alianza entre EAFIT y Postobón refuerza un modelo de aprendizaje experiencial que seguirá inspirando a jóvenes a transformar sus ideas en proyectos con impacto en la sociedad.

Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas
Escuela o área Noticia
Idioma Noticias
Dependencias

EAFIT y Renault-Sofasa: 16 años impulsando la innovación automotriz en Colombia

Agosto 28, 2025

Uno de los eventos de la reciente edición de Acción EAFIT fue la conversación Renault Kwid: todo tiene su ciencia, en donde se habló, principalmente, del proyecto de un vehículo que exigió la automatización de procesos y el diseño de componentes, y el Choco Project, que convirtió la cascarilla de cacao en piezas automotrices sostenibles.

Desde 2009, la alianza entre EAFIT y Renault-Sofasa ha consolidado un modelo de colaboración universidad–empresa que integra ingeniería, innovación y formación de talento. Con cerca de 30 ingenieros eafitenses vinculados a la planta de Envigado, esta cooperación es hoy un referente de transferencia tecnológica.

El Renault Kwid y el Choco Project son dos hitos que muestran la fuerza de la alianza entre EAFIT y Renault-Sofasa. El primero, un vehículo estratégico para la compañía y para Colombia, marcó la modernización de la planta de Envigado y la integración de proveedores locales. El segundo, un proyecto pionero de economía circular, transformó la cascarilla de cacao en piezas automotrices sostenibles, abriendo una nueva ruta hacia la innovación con impacto social y ambiental.

Ambos desarrollos son el resultado de 16 años de trabajo conjunto, donde la academia y la industria se encuentran para generar soluciones que trascienden lo técnico y fortalecen la competitividad de un sector clave para el país. Así lo recuerda Juliana Ortiz Marín, directora (E) de Innovación y Desarrollo Tecnológico de EAFIT: “Este convenio nació en 2009, cuando Sofasa buscaba apoyo en ingeniería para sus procesos de industrialización y diseño. Durante estos 16 años se ha consolidado como un proceso de integración universidad–empresa que combina conocimiento, transferencia tecnológica y formación de talento, con cerca de 30 ingenieros de EAFIT en la planta de Envigado acompañando manufactura, calidad y proveedores”.

El Renault Kwid fue uno de los retos más importantes en esta relación. Su industrialización implicó automatizar procesos clave de la planta en un 18 % y garantizar estándares de calidad de talla mundial. Lucas Ochoa, gerente de Ingeniería en Renault, lo explica: 

“El Renault Kwid es un proyecto estratégico definido por la casa matriz de Renault para ser fabricado en la planta de Renault-Sofasa en Envigado, en un momento clave de recuperación tras la pandemia. Su llegada no solo asegura la capacidad productiva de la planta, sino que también reafirma la confianza en el futuro industrial de Renault-Sofasa.”

El Choco Project, por su parte, es un ejemplo de innovación sostenible. Con el liderazgo académico de EAFIT y la participación de aliados como Nacional de Chocolates, Essentia y el Instituto de Capacitación e Investigación del Plástico y el Caucho (ICIPC), se logró transformar la cáscara de cacao en un material de alto valor para piezas del Renault Kwid, reemplazando insumos tradicionales por fibras naturales. El resultado fue reconocido por la ANDI como un caso exitoso de innovación sostenible para la industria automotriz colombiana.

“Este desarrollo implicó múltiples desafíos técnicos como garantizar resistencia mecánica, cumplimiento de los estándares Renault y desempeño bajo condiciones exigentes propias de la industria automotriz. La innovación estuvo en lograr que un material de origen natural pudiera cumplir con los estándares de calidad y seguridad del sector, abriendo así la puerta a nuevas posibilidades de sostenibilidad en la fabricación de vehículos en Colombia”, afirma Mariana Giraldo Agudelo, Piloto de Función Elemental en Renault. 

Para Samuel Alberto Gómez Soto, gerente de Proyectos Kwid en Renault, la clave de esta alianza ha estado en la flexibilidad y la capacidad de trabajar en conjunto. “Contar con el convenio nos permite a ambas organizaciones complementarnos, ya que Renault- Sofasa entrega casos reales de la Industria y la Universidad nos aporta desde lo académico y creativo a resolverlos y a proponer soluciones con el apoyo no solo de los ingenieros que trabajan en el convenio, sino también de profesores y diferentes grupos de investigación presentes en la Universidad”.

Una alianza que impulsa sostenibilidad, talento e innovación

El impacto de esta colaboración va más allá de los resultados visibles en productos y procesos. Se ha convertido en un modelo de innovación que integra cuatro dimensiones: desarrollo humano y profesional, gestión de conocimiento, innovación aplicada y scouting sectorial. Este enfoque ha transformado la cultura de ambas organizaciones, generando beneficios tanto para la industria como para la academia.

El Renault Kwid y el Choco Project validan la vigencia de este modelo de trabajo conjunto, que no solo responde a necesidades técnicas, sino que también abre oportunidades para la sostenibilidad y el desarrollo de nuevas alianzas en la región. “Este proyecto es una muestra concreta, con resultados tangibles, de lo que puede lograrse cuando se unen las fortalezas del sector privado, el sector público y la academia. El Renault Kwid, o el ‘Choco Project’ como lo llamamos cariñosamente, demuestra que la triada universidad–empresa–Estado no solo es un modelo en teoría, sino una fórmula real y efectiva para generar innovaciones de alto impacto”, afirma Lucas Ochoa.

La proyección de esta alianza no se limita a mantener los logros alcanzados, sino que busca convertirse en la base de nuevos proyectos que conecten conocimiento con los grandes desafíos del sector productivo. En palabras de Juliana Ortiz: “En EAFIT creemos que la conexión con las organizaciones es la vía para transformar la sociedad, y por eso este modelo de innovación se proyecta como un camino para fortalecer la industria, impulsar la innovación y formar el talento que requiere el país. Nuestro propósito es que esta experiencia siga creciendo y sirva de base para nuevas alianzas que conecten conocimiento con los grandes desafíos del sector productivo”, concluye.

Imagen Noticia EAFIT
La alianza entre EAFIT y Renault-Sofasa impulsa la industria automotriz con proyectos de innovación y sostenibilidad. En la imagen, estudiantes y profesores de EAFIT en la planta de Sofasa.
Leyenda de la imagen
La alianza entre EAFIT y Renault-Sofasa impulsa la industria automotriz con proyectos de innovación y sostenibilidad. En la imagen, estudiantes y profesores de EAFIT en la planta de Sofasa.
Categoría de noticias EAFIT
Sección de noticias EAFIT
Bloque para noticias recomendadas
Dependencias
Suscribirse a Tecnología e innovación

Nuestras sedes

 

Línea nacional: 01 8000 515 900

WhatsApp: (57) 310 899 2908

 

Carrera 49 N° 7 Sur-50

Línea nacional: 01 8000 515 900

Línea de atención: (57) 604 2619500

 

Carrera 19 #12-70 Megacentro Pinares

Línea de atención: (57) 606 3214115, 606 3214119

Correo electrónico: eafit.pereira@eafit.edu.co 

Carrera 15 #88-64 oficina 401

Línea de atención: (57) 601 6114618

Correo electrónico: eafit.bogota@eafit.edu.co 

Km 3.5 vía Don Diego –Rionegro

Línea de atención: (57) 604 2619500​, ext. 9188

Correo electrónico: llanogrande@eafit.edu.co