• Durante la primera jornada del encuentro Tendencias que transforman, organizado por la Alianza 4U 4U (integrada por EAFIT, ICESI, CESA y la Universidad del Norte) y Fundación Corona, rectores y expertos coincidieron en que el sistema educativo colombiano debe articular la escuela y la universidad, además de adaptar los currículos a los retos tecnológicos y sociales del país.
• La conversación también destacó la necesidad de repensar la misión universitaria frente a la inteligencia artificial y al aprendizaje a lo largo de la vida. Los invitados propusieron impulsar las microcredenciales, la formación docente en innovación y la educación centrada en las personas, capaz de anticipar el cambio.
Repensar el sistema educativo colombiano desde su raíz fue el punto de partida de la primera jornada del encuentro Tendencias que transforman, que se lleva a cabo en EAFIT los días 16 y 17 de octubre. El diálogo, organizado por la Alianza 4U (integrada por EAFIT, ICESI, CESA y la Universidad del Norte) junto a Fundación Corona, reunió a rectores, expertos nacionales e internacionales, docentes y líderes del sector educativo para reflexionar sobre cómo la educación puede anticipar, y no solo responder, a los cambios del futuro.
Durante el panel inaugural, Claudia Restrepo Montoya, rectora de EAFIT, subrayó la necesidad de unir esfuerzos entre los distintos niveles educativos para fortalecer la base del aprendizaje. “El propósito de este encuentro es trabajar de la mano del Tecnológico de Monterrey para construir y pensar, desde Colombia, el futuro de la educación. Debemos reconocer que los colegios están más avanzados en el desarrollo de competencias que las universidades; por eso, hay que ir a los colegios y aprender de ellos”, afirmó.
Por su parte, Esteban Piedrahita Uribe, rector de la Universidad ICESI, señaló que es clave conocer a los estudiantes, entender sus contextos, estar cerca de las familias y formular nuevas propuestas pedagógicas. “Las microcredenciales deben ser un plus. Nos tenemos que actualizar y transformar, pensando en que la educación presencial es más valiosa que nunca. Lo más importante es lo que sucede en el paso por la universidad”, expresó.
Los rectores también llamaron la atención sobre la desigualdad estructural que atraviesa al sistema educativo colombiano, especialmente en las zonas rurales y regiones periféricas, donde se obtienen los puntajes más bajos en las pruebas Saber 11, lo cual limita las oportunidades de acceso a la educación superior.
Al respecto, Emilia Restrepo Gómez, rectora del CESA, resaltó la importancia de entender la educación como un sistema interconectado: “Estamos en la era de conectar y colaborar. No se trata de un esfuerzo individual de las instituciones, sino de una política compartida que integre a todos los actores de manera activa y que permita hacer ajustes curriculares. El compromiso con la educación a lo largo de la vida no comienza cuando los estudiantes llegan a la universidad, debe empezar mucho antes”, afirmó.
El invitado internacional José Escamilla, director del Instituto para el Futuro de la Educación del Tecnológico de Monterrey, coincidió en que la misión de las universidades debe replantearse ante las nuevas dinámicas del conocimiento. “Las universidades tenemos un doble reto frente a la inteligencia artificial: todos los sectores económicos se están transformando, pero en el caso de la educación, el impacto llega tanto al qué como al cómo. Formamos personas para profesiones que también están cambiando”, resaltó.
Los panelistas plantearon que la educación del futuro exige currículos más flexibles, docentes preparados para los cambios tecnológicos y un aprendizaje continuo que conecte la formación con las demandas laborales y sociales del país. En ese sentido, los rectores de la Alianza 4U propusieron avanzar en una visión de largo plazo que consolide el papel de la educación como motor de transformación y equidad.