¡Nace Energy Valley! Un centro que impulsará la innovación y el talento en el sector energético de Colombia
Impulsar el talento, consolidar una comunidad activa y potenciar la investigación y la transferencia de conocimiento son los principales focos de esta iniciativa que articula empresa, Estado, academia y startups para promover investigación aplicada, ofrecer formación especializada y fortalecer la transición energética en Colombia.
El Centro, que fue presentado este 16 de abril en el marco de los 20 años del Clúster de Energía Sostenible, fue creado gracias a una alianza entre EAFIT, la Universidad EIA, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, Celsia, ISA, EPM, Isagén, ERCO, Novatio, Azimut y la Alcaldía de Medellín.
El lanzamiento oficial de Energy Valley se realizó el jueves 16 de abril, en el marco de la celebración de los 20 años del Clúster Energía Sostenible. En la imagen Ricardo Mejía, director centro, durante el lanzamiento.
Desarrollar soluciones tecnológicas, formar talento especializado y fortalecer la transición energética en Colombia son algunos de los objetivos de Energy Valley, el centro que fue presentado este 16 de abril con el objetivo de reunir capacidades para impactar el clúster energético del país. Se trata de una iniciativa que articula a la empresa, la academia, las startups y el Estado, creada en alianza entre EAFIT, la Universidad EIA, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, Celsia, ISA, Grupo EPM, Isagén, ERCO, Novatio, Azimut y la Alcaldía de Medellín.
Más que un centro, explicó Claudia Restrepo Montoya, rectora de EAFIT, Energy Valley es una plataforma de articulación donde el conocimiento se encuentra con la industria, la investigación se traduce en soluciones concretas, el emprendimiento conecta con los mercados y la formación ocurre en diálogo con los desafíos del entorno. “Esta iniciativa se inscribe, además, en un momento de ciudad que busca consolidarse como Distrito de Ciencia, Tecnología e Innovación. Un momento que nos recuerda que el desarrollo no ocurre por acumulación de esfuerzos aislados, sino por el criterio de conectarlos con sentido”, dijo.
Otra de las condiciones que favorecen la creación del centro es la fortaleza de Antioquia en este sector. El departamento concentra cerca del 46 % de la generación de energía del país y cuenta con un ecosistema empresarial consolidado, con aproximadamente 30.000 empleos. También hay potencia en los antecedentes de trabajo en equipo, tal como quedó en evidencia durante la conmemoración de los 20 años de historia del Clúster Energía Sostenible, que fue el marco en el que se presentó Energy Valley.
Además de las ventajas, también hay oportunidades, tal como mencionó Ricardo Mejía, director del Centro. “La idea es que esto sea un centro de investigación aplicada, de desarrollo tecnológico. De hecho, EAFIT tiene una gran capacidad de materializar ideas, y la propuesta es que todo vaya conectado con las necesidades del sector, que impacte y que se generen nuevos emprendimientos”, afirmó y agregó que existe una alta dependencia tecnológica de terceros, por lo que resulta clave activar las capacidades locales y conectarlas con las necesidades del sector.
El directivo destacó durante el lanzamiento que la demanda global de energía sigue en aumento, solo en diciembre de 2025 creció un 4,03 %, y que el consumo de electricidad podría crecer 2,5 veces más rápido que la demanda energética total. También advirtió que la región no está preparada para responder a este ritmo, por eso resaltó el papel estratégico de Antioquia, que cuenta con una capacidad instalada de 8 GW, de los casi 20 GW del país, y señaló que el sector energético representa el 12,5 % del PIB nacional.
Un punto de encuentro para construir el futuro de la energía
El Centro Avanzado de Energía (CAE), eje de esta iniciativa, planea contar con un espacio físico de encuentro desde el que se promoverán proyectos en áreas como almacenamiento energético, digitalización de redes, electrificación industrial, mercados de energía, hidrógeno, gemelos digitales y nuevas tecnologías de generación.
El proyecto incluye laboratorios compartidos, investigación aplicada, programas de formación y el desarrollo de emprendimientos deeptech que permitan reducir la dependencia tecnológica y fortalecer la industria nacional. Además, este espacio buscará consolidar una comunidad en la que confluyan empresas, investigadores y estudiantes, facilitando la co-creación de soluciones y el desarrollo de capacidades alineadas con las necesidades del sector energético.
Ricardo Sierra Fernández, CEO de Celsia, afirmó que “la principal expectativa con el Centro es cerrar la brecha de talento humano y de capacidades tecnológicas que hoy enfrenta el sector energético, formando nuevos perfiles profesionales acordes con los desafíos de la transición energética”, con lo que se fortalece una industria estratégica que, aunque esencial, suele ser invisible para el ciudadano.
De esta forma, Energy Valley operará bajo un modelo que integra membresías empresariales, ejecución de proyectos, prestación de servicios especializados y la consolidación de una comunidad activa alrededor de la energía. A través de este esquema se habilitarán procesos como el testeo de nuevas tecnologías, misiones de innovación para la industria, formación técnica avanzada e investigación aplicada, así como la conexión entre actores y el mapeo de oportunidades.
“La idea es que podamos vincular muchas empresas de energía y que en el Centro empecemos a incubar ideas, investigaciones y talento que puedan crear las próximas empresas del futuro, las próximas soluciones que necesita la industria, o las personas que necesitamos para trabajar, y crear ese ecosistema que ha venido creciendo, pero que queremos hacer crecer mucho más”, señaló Juan Esteban Hincapié, graduado de EAFIT y cofundador de la comercializadora de energía ERCO, quien ve en la iniciativa un camino para acelerar la innovación.
Para los actores del ecosistema regional, Energy Valley también representa una oportunidad para fortalecer la articulación institucional y el desarrollo económico del territorio. “Considero que Antioquia cada vez se consolida más como el corazón energético del país y Energy Valley será un ingrediente adicional, la cereza en el postre, para apuntalar a la región como una gran potencia energética y un referente para toda la región”, expresó Jaime Arenas Plata, director del Clúster Energía Sostenible de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia.
Energy Valley se proyecta como una plataforma para anticipar los desafíos del sistema energético y responder a ellos con soluciones concretas desde el territorio. Más allá de la infraestructura y los proyectos, el Centro busca consolidar una comunidad que permita acelerar la transferencia de conocimiento, dinamizar la innovación y abrir nuevas oportunidades para empresas, investigadores y estudiantes. En ese camino, Medellín y Antioquia se posicionan como escenarios clave para experimentar, validar y escalar soluciones que podrían marcar la ruta del desarrollo energético en el país.
En ese mismo sentido, María Fernanda Galeano Rojo, secretaria de Desarrollo Económico de Medellín, consideró que Energy Valley “influirá directamente al fortalecer el ecosistema de innovación y los clústeres empresariales. Este Centro permite que la normativa de Distrito se traduzca en hechos territoriales, impulsando la innovación y la investigación para lograr una transición energética exitosa hacia fuentes renovables”. El Centro, concluyó, será un pilar fundamental del Clúster de Energía Sostenible, del que se espera un liderazgo en transición energética, consolidándose como un hub de conocimiento y proyectarse como un laboratorio vivo de soluciones escalables.