La rápida urbanización y la informalidad urbana
El mundo está experimentando un evidente proceso de urbanización: se prevé que la población urbana representará el 83 % en 2050. En el caso de Latinoamérica, este porcentaje podría ser del 81 %, aunque Colombia podría alcanzar un 85 %.
La velocidad a la que ha ocurrido esta urbanización y un conjunto de políticas de vivienda inadecuadas han resultado en la proliferación de asentamientos informales o slums, esto es, asentamientos con viviendas precarias de materiales no duraderos, falta de servicios esenciales y tenencia insegura. Una de cada ocho personas en el mundo vive en viviendas informales, lo que significa que aproximadamente mil millones de personas viven en slums. Mientras en América Latina el 20 % de la población urbana reside en asentamientos informales y empobrecidos, en Colombia esta cifra es del 10 %. Es claro que una parte significativa de la urbanización viene acompañada de pobreza.
En la literatura se han identificado varios factores que explican la formación y la proliferación de los slums, entre los que se destaca la informalidad laboral. En Colombia, el 60 % de los trabajadores se encuentra laborando en actividades informales: normalmente carecen de protección laboral y social, se caracterizan por tener bajo nivel educativo y trabajan en empresas pequeñas y con baja productividad, lo que implica que son altamente vulnerables a la pobreza, y enfrentan barreras para acceder a viviendas de buena calidad. Un estudio reciente para el caso de Medellín muestra que existe una marcada simultaneidad espacial de ambos tipos de informalidad, es decir, barrios con una marcada presencia de vivienda informal también presentan altos niveles de informalidad laboral.
Las tendencias de urbanización con pobreza agravan los actuales patrones de segregación social y espacial en muchas ciudades de Colombia, lo cual va en contra de la intención de garantizar un acceso equitativo a los servicios básicos para todas las personas (como ha sido definido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11). Por lo tanto, para hacer frente a la pobreza urbana, es necesario adoptar políticas que se centren en las zonas más desfavorecidas de las ciudades y contribuyan a mejorar las condiciones laborales y de vivienda de sus residentes.
Slums: asentamientos informales, barrios autoconstruidos
Gustavo A. García
Doctor en Economía, profesor de la Escuela de Finanzas, Economía y Gobierno EAFIT
Alejandro Metaute
Ilustrador
(@alejandro_metaute)